Un testimonio inquebrantable de la poesía paraguaya en guaraní

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Mi primer acercamiento al guaraní fue a través de mis estudiantes en Lee University: Guilherme Von Streber (nacido en Brasil, pero criado en Paraguay) y Samuel Duarte (nacido en Itauguá), principalmente. La pasión de estos chicos por la cultura paraguaya, su gente, su territorio y su «dulce lengua» fue de gran impacto para mi vida como intelectual y académico en Estados Unidos, mucho más cuando sabía muy poco de este maravilloso país. Observar sus interacciones lingüísticas en guaraní, el consumo compulsivo del tereré, sus descripciones de la chipa guasu y la sopa paraguaya se afincaron para siempre en mi corazón y en mi mente. Así descubrí un mundo fascinante, que ya lo cuento como mío. Empecé a investigar autores, a leer sus producciones y entre toda esta pesquisa sobresalió una poeta. Susy Delgado es una de las representantes más importantes de la literatura paraguaya escrita en guaraní. Su poesía tiene trayectoria no solamente en su tierra natal sino también en Latinoamérica, haciéndola una de las voces impostergables que reconcilian dos mundos lingüísticos posibles: Castellano y la ancestral lengua guaraní. Jugar con la palabra escrita en esa lengua nativa americana es una actividad que Delgado realiza con maestría, pues su poesía no solamente es adquisición lingüística y fonética, sino también esperanza irrenunciable, reflejo de la cosmogonía de los pueblos originarios, belleza ancestral de la armonía nasal, raíces onomatopéyicas trisilábicas y el ritmo glotal oclusivo intervocálico que interrumpe las sílabas al ser cantadas. UN ACTO DE RESISTENCIA Escribir en una lengua originaria, en medio del panorama actual de la poesía latinoamericana, es de por sí un acto de resistencia a la devastación que las culturas indígenas han enfrentado en la destrucción paulatina de sus pueblos. Sin embargo, la sabiduría y el conocimiento aborigen son mucho más difíciles de exterminar. Por ello, levantar la voz con la palabra en guaraní ha sido fundamental como acto político e ideológico. Delgado se sumerge en la poesía con gran pasión por su cultura paraguaya y guaraní para promulgar lo que hoy en día se ha asentado como una conquista de Occidente a través del ñe’ê. Aunque el guaraní fue negado históricamente durante muchos años por los tentáculos gubernamentales, paulatinamente se le ha ido confiriendo el estatus de apropiación lingüística para el debido afianzamiento de una identidad étnica y cultural que ha contribuido a la construcción de una nueva historia literaria en la República del Paraguay. A pesar de lo relativamente joven (énfasis mío) de la literatura paraguaya, la poesía de esta autora se ha extendido rápidamente a nivel global y continúa su ascenso en el canon literario latinoamericano. Delgado ha sabido transformar los odres viejos en nuevas fuentes literarias que manan una historia determinante y representativa. La cosmogonía poética de esta literata bilingüe explora el sentimiento humano, la expresión de lo cotidiano y un nuevo renacer escritural estableciendo una impronta imborrable en las letras paraguayas. Con su poesía bilingüe guaraní/castellano, Delgado se circunscribe en un grupo amplio de escritores latinoamericanos comprometidos en recuperar la importancia de las lenguas nativas americanas para la literatura. Y al mismo tiempo rompe el velo del misterio de la literatura paraguaya e irrumpe con la invisibilidad del pensamiento guaraní dándole un espacio geográfico situado en medio del discurso y la sociedad. El exilio de ñane retã ñe’ê terminó cuando la literatura paraguaya en guaraní se alejó del centro canónico y, en vez, se abrió espacio en la compleja tarea de expandirse con su teko teete. Por ello, la poesía de Susy Delgado en guaraní/castellano hace un puente que une los dos mundos, pero sobre todo sirve de unión entre el ser humano con la naturaleza. La musicalización poética se ve inmersa en el olor al ka’a, los colores azulescos del maino’i, los purahéi interminables de la sabiduría ancestral, todos acompañados por la eterna presencia, ya cansada, del Ñanderu Tenondegua. UNA POESÍA HÍBRIDA En la poesía de nuestra autora, la fauna y la flora transmiten el conocimiento, naturaleza a naturaleza, especie a especie, especie a naturaleza. Es allí donde radica la salvación del mundo. El colibrí azul deja su último aliento en una flor a punto de morir: Traspasa su vida a otra en extinción para que siempre continúe la esperanza y una nueva creación. Es la suya una poesía híbrida que establece el hecho de ñe’ê renda (el lugar de la palabra) desde el guaraní y se reafirma como una lírica de la resistencia provocando entonces una preservación del acto lingüístico y literario en la cultura paraguaya contemporánea. Aunque el canon literario latinoamericano, especialmente en Paraguay, ha masculinizado la escritura, Delgado propone una subordinación de papeles y de pensamientos expresados en ambas lenguas. La escritura de su poesía en guaraní, una lengua aglutinante que se provee de prefijos y sufijos por doquier, le permite una doble vía. Es decir, lo que se muestra intangible en lengua castellana, por otro lado, tiene sentido en lengua ancestral. Nuestra poeta, laureada con el Premio Nacional de Literatura en 2017, descubre maneras rítmicas y fónicas para que la lengua del colonizador y la del colonizado cobren significancia en el ritmo y en la palabra escrita. Igualmente, usa la lengua como vehículo del pensamiento y expone la creación de nuevos mundos disponibles para una colectividad ansiosa por recibir una revelación. La poesía de Susy Delgado interroga al mundo de múltiples formas, sin embargo, el sujeto lírico de su escritura todavía tiene esperanzas por un mundo mejor, porque el canto sigue sonando aun después de una muerte inminente. Así, el aporte invaluable de la poesía de Susy Delgado para la literatura paraguaya se muestra con una visibilidad inquebrantable hoy en día. Su poesía ha unido dos mundos, en muchos casos, difíciles de atraer, pero el tránsito poético que Delgado hace de su propia poesía ha reorganizado el canon tradicional. Su poesía contempla la existencia de mundos alternativos, que tienen puntos en común con la realidad, pero igualmente presentan diferencias estructurales intrínsecas. La intención de su poesía en guaraní/castellano es remontarse al principio de los tiempos, a los orígenes para volver a empezar con orden y con maestría el pensamiento dicotómico en la literatura paraguaya. Es el pensamiento etnolingüístico y cultural el que hace la poesía atrayente para la literatura paraguaya de hoy en día: Dos mundos líricos que funcionan en medio de dos culturas compartidas, iporã ha ivaiva juntos, dos saberes encontrados que procuran una nueva visión de mundo que ya ha empezado y…, por supuesto, jóvenes generaciones –como mis dos estudiantes con garra guaraní– que desprenden constantemente un aroma al tetã Paraguái. (*) El Dr. Alexander Steffanell es profesor asociado de Castellano y Literatura Latinoamericana y director de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Lee (Cleveland, Tennessee, Estados Unidos). Este artículo es una versión resumida de un trabajo más extenso.

Fuente -> http://www.ultimahora.com