Atyrá: arte, mística y belleza natural – ABC Revista

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Contacto con la exuberante naturaleza, arte y hasta un toque de divinidad hacen de esta ciudad cordillerana una perfecta opción para pasar el día, un fin de semana e, incluso, las vacaciones durante el verano.

Está a tan solo 60 kilómetros de Asunción y si su idea es “escapar” por un instante de forma segura tras el largo encierro, esta colorida ciudad –por su arte y belleza natural– está lista para regocijarnos con creces. ¿Qué podemos hacer aquí?

Artesanía al llegar

Todos los caminos que conducen a Atyrá terminan de alguna u otra forma en el “Paseo Indio José”, ubicado sobre la calle Mariscal Francisco Solano López y General Bernardino Caballero, en el microcentro. Es la meca del arte en cuero y tallado en madera.

La creatividad que plasman allí los artesanos en cada pieza hace que los turistas queden encantados. En esta peatonal, los visitantes pueden apreciar bolsos, guampas, calzados, sombreros, termos, billeteras, monederos y una variada gama de artículos con excelente terminación.

Obras de los artesanos ubicados en el Paseo Indio José.

Pedro Encina, artesano que despliega su talento en este lugar desde 1999, invita a los visitantes a conocer los trabajos que realizan, siempre cumpliendo con los protocolos sanitarios establecidos. En la entrada al paseo hay un lavadero de manos, y el recorrido se debe hacer con tapabocas.

Otra alternativa es realizar una caminata o bien en bicicleta para observar los pormenores de esta ciudad fundada en 1538, en donde el arte en reciclado, por ejemplo, resalta en varias esquinas. Su plaza De los Héroes está cubierta de imponentes árboles de lapacho y yvyrapytã, entre otros, dando así frescura a sus visitantes.

Para los devotos, llama la atención la parroquia San Francisco de Asís, que –pese a su arquitectura moderna– guarda en su interior altares, imágenes y muebles de la iglesia construida en 1752. Su retablo fue hecho por indígenas guaraníes en 1580 y cuenta con majestuosas figuras sacras talladas en madera.

Fachada de la Iglesia San Francisco de Atyrá.Divinidad y arte en las alturas

Pese a tener mayor concurrencia en Semana Santa, no deja igualmente de ser atractivo el Kurusu Cerro, un paraje donde se erige un pequeño oratorio cubierto de gran vegetación, en cuya ladera se encuentra el cauce del arroyo Zanja Hũ.

Ubicada en una zona elevada de la compañía Zanja Hũ, sus pobladores cuentan que alrededor del año 1600 los caciques utilizaban este lugar como punto de referencia para quienes, en época de evangelización de los franciscanos, se reunían en Atyrá.

Otra opción que otorga ambiente de total tranquilidad y espiritualidad es la capilla Divino Niño Jesús, en la cima del cerro Monte Alto, sobre la ruta Atyrá-Tobatí. Fue construida hace 18 años por un hombre que perdió a su hijo cuando aún era un bebé, y a quien soñó pidiéndole que lo recuerde en un lugar alto y tranquilo.

Entrada a la capilla Divino Niño Jesús.

Con el paso del tiempo y las colaboraciones de los devotos, el lugar fue ampliándose y hoy cuenta con estacionamiento gratuito, zona de esparcimiento y un mirador para observar la bella ciudad desde las alturas.

Varias historias y milagros son atribuidos al Divino Niño desde la existencia de este oratorio, que abre sus puertas de lunes a domingo, de 6:00 a 21:00. Frente al altar no se permiten más de 10 personas al mismo tiempo, para evitar aglomeraciones. El uso de tapabocas y lavado de manos para ingresar a este complejo son obligatorios.

En cercanías del oratorio se encuentra el parque privado Yryvu Keha, donde la exuberante naturaleza interactúa con el arte y da asiento a la galería del artista y escultor Miguel Ángel Alarcón Pibernat.

Yryvu Keha o La Casa Alta fue diseñada y construida como una obra de arte en sí misma por el propio Alarcón, utilizando piedras, maderas, hierros, vidrio, botellas y mucha reingeniería del material reciclado para ofrecer a la sociedad el arte en su mayor expresión, con sencillez y sutileza, con fuerza y dulzura, con ilusión y pasión.

Se llama Yryvu Keha, que traducido al español significa “donde duermen los cuervos”, porque es un santuario natural en el que estas aves reposan y desde donde tienen una visión de todo lo que ocurre en Atyrá. Está abierto a todo público todos los días de 8:00 a 18:00. Cualquier consulta, llamar al (0981) 873-441.

Jóvenes disfrutan de los bellos paisajes de Atyrá, desde las alturas.Complejo Marianela

Es uno de los símbolos de la ciudad. El Centro Polifuncional Marianela es un sitio paradisíaco donde se puede experimentar una mayor cercanía con la creación y el Creador, a través de los atractivos jardines, en un apacible ambiente que invita a la meditación.

Su arquitectura inspirada en los monasterios medievales europeos, las obras de los artistas y artesanos nacionales crean una atmósfera propicia para realizar un paseo instructivo para los visitantes.

Además de ser una parada ideal para descansar o conocer en familia, también cuenta con productos ecológicos y artesanales elaborados a partir de cultivos ecológicos que se tienen en el lugar.

La entrada es gratuita de martes a domingos, de 8:00 a 12:00 y de 13:00 a 17:00. El número de teléfono del complejo es el 0982 101-933.

Chorro Karumbe’y

Para tener verdadero contacto con la naturaleza y verse envuelto por la frescura del ambiente, es obligatorio conocer la cascada karumbe’y. Ubicada en el tramo Tobatí-Atyrá, esta caída de agua se convierte en música para los oídos de quienes la visitan.

El chorro crea una pileta natural en medio de una espesa vegetación y paredes de piedra de unos cuatro metros de altura. Ofrece, además, un amplio espacio para disfrutar de una reunión con el núcleo familiar.

A la entrada se llega en vehículo o bicicleta y el resto del tramo se completa a pie. Es apto para personas de todas las edades. Se debe ingresar con tapabocas y mantener el distanciamiento correspondiente.

Refrescantes momentos se pueden vivir en el Chorro Karumbe’y.Cerros Kavaju y Yvytu silla

Para los amantes de desafíos extremos y ver atardeceres desde las alturas, los miradores del Cerro Kavaju son la mejor opción. Forma parte de la Cordillera de los Altos, y se ubica entre los municipios de Atyrá y Caacupé.

Desde su declaración como área protegida en 2014, ha tenido la concurrencia de turistas que buscan desafiarse a sí mismos, practicar senderismo y apreciar el pintoresco valle desde lo más alto.

El cerro posee una peculiar formación geológica con cinco terrazas naturales de piedra, utilizadas en el pasado por los evangelizadores franciscanos para vigilar la zona.

Otro punto bastante interesante se encuentra en los límites de Atyrá con Tobatí y es el cerro Yvytú silla, un mirador natural que abre ante nuestros ojos uno de los paisajes más bellos del departamento de Cordillera. Anote en su agenda como próximo destino la ciudad más limpia del país, Atyrá.

Atardeceres sin igual se aprecian en la cima del Cerro Kavaju.Dónde comer y pasar la noche

Entre las opciones para probar deliciosos platillos y pasar la noche, que cuentan con el aval de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), se encuentran Casa del Monte Eco Hotel (0981 208-472), Villa Bar (0520 20-105), Alameda Resto Bar (0986 661-271), Terraza de Atyrá (0991 701-561) y Hospedaje Plaza Café (0981 716-093).

En cuanto a las posadas turísticas con sello de Senatur están Abuela Julia (0984 572-753), D&J (0981 932-590), Jasy Kua I y II (0983 778-383), Divino Niño (0981 962-544), Tía Francisca (0983 385-160), La Casita de Atyrá (0984 511-391) y Antanes (0981 185-501).

Así que ya no hay excusas para no dar una vuelta por la linda Atyrá y quedarse a disfrutar de su hospitalidad y belleza.

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Fotos: ABC Color/Desiré Cabrera/Gentileza de Juana Garay.

Portada: Cerro Yvytu silla en los límites de Atyrá y Tobatí

Fuente -> http://www.abc.com.py