Areguá anuncia la Navidad – Edicion Impresa

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Arrancó la tradicional feria de pesebres navideños en la encantadora Areguá. A lo largo de la avenida principal La Candelaria, 180 artesanos exponen sus obras. Pase y compre.

Desde la ladera de la iglesia hasta las proximidades del lago se encuentran ubicados, aproximadamente, 180 artesanos. Todos ellos exponen los nacimientos del Niño Dios, que causan admiración entre la concurrencia paraguaya y los turistas.

La feria es una buena ocasión para proveerse antes de las fiestas de fin de año. Hay pesebres desde G. 50.000 hasta G. 4.000.000, en tamaño casi real, pintados en diversos colores, opacos o brillantes.

Anselma Duarte desde hace cinco años participa y está muy contenta con los resultados. “La gente valora cada vez más nuestra artesanía”, admite.

Nora Delvalle, hija de Nicasio Delvalle, uno de los pioneros de esta actividad, recuerda con orgullo aquellos primeros encuentros que tuvo a su padre como protagonista. “Él formó esta feria para dar impulso a los artesanos y motivarlos a mejorar sus trabajos”.

Antonia Silvano también es de familia tradicional dedicada a este menester, desde hace más de 40 años. “Nací con esto, desde chica vi a mi familia trabajar con el barro. Es nuestro sustento, lo que sabemos hacer y vamos a continuar. Antes, el barro negro se mezclaba con la arcilla, con los pies; ahora, por suerte, ya hay máquinas”, afirma con una sonrisa.

Pasear por la avenida La Candelaria, definitivamente, despierta el espíritu navideño. Los rasgos de José y los Reyes Magos, bien rústicos, llevan barba; mientras que la de la Virgen María es un rostro enternecedor, al igual que el del Niño Jesús. En la vestimenta se ven adornos con imitaciones de piedras y randas doradas. Algunos pesebres tienen bases de madera, paja o cerámica, otros muestran detalles de ñandutíes, cintas de colores y moños. Los artesanos se esmeran en enriquecer los pesebres con adornos novedosos; cuidan cada detalle de los niños, desde el rasgo de su rostro hasta la postura de sus extremidades. Entre otras particularidades, la feria también exhibe una variedad de animales para acompañar el nacimiento del Niño, van desde los camellos para los Reyes Magos, por supuesto, hasta gallos, pajaritos, vacas y mucho más. En fin. La creatividad es una constante en esta decimonovena feria de pesebres que culmina el 24 de diciembre. Pase y compre. Hay motivos suficientes: ayuda a mantener una economía sostenible y mantiene viva la cultura, por dar ejemplos. Son productos hechos por personas para personas, con un toque de cariño y originalidad.

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Fotos: ABC Color/Heber Carballo.

Fuente -> http://www.abc.com.py