Una de cal y otra de arena en la economía paraguaya – Nacionales

0
18

Según el experto, esta frase que es muy conocida y es muy popular -una de cal y otra de arena- significa que las situaciones que tenemos en la vida van alternando entre algo positivo y otro negativo. La frase alude, por supuesto, a algo que va alternando: tenemos tiempos positivos y luego no tan positivos. En el Paraguay, sin embargo, esa situación no se da de ese modo, sino al contrario: eso de una de cal y otra de arena en realidad es permanente y al mismo tiempo”.

A modo de ejemplo, citó que en estos días algo muy importante para la economía nacional e incluso internacional ocurrió: se habilitó un centro tecnológico de autopartes. “Esto no solamente es para el Paraguay un hecho inédito, importante, sino para toda Latinoamérica. Cuando hablamos de autopartes estamos hablando de una red de conectividad de mucha influencia sobre la economía que va desde el diseño, la manufactura, el marketing, la venta de los productos que se refieren a los vehículos en general y todo lo relacionado a la comercialización y finalmente la post venta”.

Según agregó, “toda esa línea del flujo de bienes y servicios que atraen a las autopartes es sumamente importante, y en particular para un país como Paraguay. Es una noticia positiva; sin embargo, y ahí viene lo de una de cal y otra arena. Todas estas formas de servicios de actividades económicas necesitan de algo muy importante y básico: energía eléctrica”.

También Pavón describió que “toda esa gama de actividades de autopartes que, por supuesto, requiere de la capacitación laboral de nuestros jóvenes, que son talentosos y con este laboratorio tecnológico van a tener una oportunidad de empleo, y necesitan de la energía eléctrica. ¿Y cuál es el problema que tenemos en Paraguay de energía eléctrica? Y es sencillamente que no llega suficientemente, no es distribuida y comercializada en la manera que requieren estos nuevos emprendimientos, ya que todos ellos necesitan este flujo de alta calidad en cuanto a energía eléctrica”, insistió.

Expresó no haber visto ni escuchado en estos días al nuevo ministro de Hacienda, “como también están queriendo crear el Ministerio de Economía, pues bien haría el ministro Llamosas en propiciar un espacio de diálogo con el Congreso, el Ejecutivo, el Banco Central, es decir todos los estamentos económicos para decirles: ´Señores, vamos a hacer el año que viene dos o tres reformas fundamentales, entre las que yo creo, diría, por ejemplo, el ministro de Hacienda, la desmonopolización del sector eléctrico”.

Y es que ese centro de autopartes, como otras numerosas fábricas que bien podrían afincarse en este país, “necesitan energía eléctrica que sea llevadera y no tenga los cortes que hoy tenemos. Tanto es así que el presidente de la ANDE está ya recomendando a los usuarios que compremos nomás un nuevo equipo para sostener el flujo de energía eléctrica. Lo mismo hace el presidente de la Essap, la proveedora de agua potable, que también dijo días atrás que la gente debe ir construyendo su tanque de agua. Es decir, por un lado tenemos cuestiones positivas y otras cuestiones que son como un palo a la rueda”.

Afirmó que “esto no se debe a un designio celestial, a una cuestión de alguna maldición que vino y se aplicó con una varita mágica negativa al Paraguay. Se debe a la mala gestión en primer lugar y al mismo tiempo a las malas ideas. Porque no es posible que los monopolios de la ANDE, del agua potable, todo lo relacionado a los servicios de la misma justicia que es un absoluto monopolio también tengan un nivel de tanta incapacidad, que como dijo el editorial de nuestro diario es obra de inútiles y corruptos”.

Y volviendo al planteamiento económico esbozó que “sencillamente nuestros activos estratégicos están ahí, los tenemos a disposición y esto que se habilitó, un centro de autopartes, es un ejemplo de que Paraguay lo puede hacer no solo a nivel local, sino ser un ejemplo a nivel latinoamericano”.

Una baja inflación

El informe del Banco Central habla correctamente de una baja inflación, pero los salarios no alcanzan y la gente tiene razón, detalló Pavón. “Pero esa falta de conseguir más bienes y servicios con nuestros salarios no se debe precisamente a que haya baja inflación; por el contrario, debería haber más disponibilidad de dinero. El problema es la baja inversión. En el Paraguay tenemos una baja inversión, un retorno de capital y sobre todo una baja cuantía de ahorro, que hace que nuestro dinero se vaya desvalorizando aun tomando en cuenta que tenemos incluso periodos de deflación que deberían ser aprovechados en un país como el nuestro. Nuestra moneda está perdiendo su valor porque la cantidad de nuevos flujos de inversiones es tan bajo debido a la inseguridad jurídica, pero sobre todas las cosas a la inutilidad, a la corrupción, a la falta de ideas modernas”.

Todos estos malos pasos se deben, entre otras cosas, a que “estamos llenos de mitos y falacias de que hay que endeudarnos más, crear más oficinas burocráticas. Hay que desterrar esas ideas, y pensar especialmente en nuestra gente, en los compatriotas y extranjeros que tanto están haciendo”.

Más adelante desarrolló la idea de que “el Banco Central anunciaba que no va a caer tanto la economía como se pensaba, entonces estamos ante una situación auspiciosa, pero no para quedarnos en el molde, sino precisamente para acometer las reformas necesarias que van a hacernos crecer mucho más”, dijo.

Para atraer inversiones

“Lo que nosotros tenemos de positivo en nuestros activos, por ejemplo, para atraer inversiones son nuestro sistema tributario por un lado, nuestros bajos costos laborales con relación a Argentina y Brasil. Todo eso atrae la inversión ciertamente, pero al mismo tiempo nosotros mismos por no tener disponible para esas inversiones la energía eléctrica hacemos que las empresas que quieran afincarse en nuestro país tengan que tener finalmente sus propios promotores de energía eléctrica. Esto para de alguna manera equilibrar ese problema que se tiene con el suministro”, alertó el especialista.

Deuda puede subir al 40% o 45%

Víctor Pavón expresó que el ministro de Hacienda había dicho que el tope de la deuda podría subir al 40%. “Eso es muy llamativo y es muy peligroso desde todo punto de vista, pero al día siguiente, dice él como una de cal y otra de arena, que el presupuesto ya no se puede cambiar y que no podemos seguir gastando más de lo que recaudamos. Es decir, por un lado hacemos bien las cosas y por otro lado hacemos mal”, alertó.

Aseguró que “esta cuestión es la que nosotros tenemos que cambiar de una vez por todas, para que no siga lo de una de cal y otra de arena, sino que sencillamente aun con una de cal y una de arena en el Paraguay hay que hacer obras buenas”.

Para explicar el modo en que el Banco mundial y el Fondo monetario internacional hicieron un cálculo advirtiendo que el tope de la deuda podría llegar incluso hasta el 45%, el economista indicó que “es muy fácil hacer esos cálculos, especialmente cuando se trata del dinero de otros, hay que acabar con esa idea, porque cuando vengan los vencimientos de las deudas, lamentablemente como no vamos a tener el dinero suficiente para ir pagando se va a tener que sacar nuevos endeudamientos. Y ahí viene la ‘bicicleteada de las finanzas públicas’, que lamentablemente la paga siempre el contribuyente, el hombre y la mujer común de la calle, que inexorablemente en un momento dado tendrá que pagar más impuestos, y ese no es por supuesto el camino que el Paraguay tiene que recorrer. Así que esto de una de cal y otra de arena es preciso ya terminarlo de una vez por todas. El Paraguay tiene que ir para adelante, con ideas claras, liderazgo y mucha firmeza”, sentenció.

Fuente -> http://www.abc.com.py