Tres menores y un adulto sufrieron lesiones por manipular petardos

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El hecho más grave fue el de un adolescente de 14 años, quien tuvo una amputación traumática del tercer dedo de la mano izquierda. Es oriundo de la ciudad de Villeta. También llegaron al nosocomio otros dos menores. Uno de 8 años que sufrió heridas en la planta del pie derecho. Y el otro niño, de 9 años, tuvo lesiones en tres dedos de la mano derecha. Los chicos son de Asunción y Lambaré, respectivamente. Otro paciente fue un adulto de 56 años, del distrito de San Antonio, quien resultó con heridas en la mano derecha. “Realmente da pena y da rabia”, aseveró el director del Hospital de Trauma, Agustín Saldívar, sobre estos accidentes. Lamentó que a pesar de que varios sectores trabajaron en la concienciación, con mucha antelación, sobre el peligro de las pirotecnias, como las secuelas físicas que pueden generar, el sufrimiento por el ruido en niños autistas y en las mascotas, de igual manera no cesaron estos tipos de juegos durante las fiestas de fin de año. Sobre todo en el caso de menores. “La respuesta de mucha gente es que no serán lo mismo las fiestas de fin de año sin bomba. Pero esos minutos de ruido pueden significar dos, tres dedos menos, o la mano inhabilitada para el trabajo varios meses, por las heridas”, indicó el doctor. Efectos. Además de causar lesiones cutáneas, los juegos pirotécnicos en general emiten un exceso de decibelios que pueden causar un daño irreversible al oído, advierten desde el Ministerio de Salud Pública. Explican que la pirotecnia puede producir distintos grados de pérdida de audición, generalmente por daño del oído interno, que es de tipo irreversible, pudiendo llevar a la pérdida total de la misma. Además, los fuegos artificiales pueden provocar acufenos o tinnitus, que es la percepción de zumbidos o pitidos en el oído. Advierten que aunque el oído dispone de un sistema de protección frente a ruidos fuertes, este se activa después de 10 centésimas de segundos, intervalo ineficaz en el caso de la pirotecnia. Para prevenir estos problemas, recomiendan evitar la pirotecnia en lo posible, o en todo caso alejarse de la fuente acústica, especialmente en el caso de los niños y personas mayores, más sensibles en este sentido. Pacientes. En total el Hospital de Trauma atendió a 112 pacientes desde el jueves 31 hasta la mañana del 1 de enero. En su mayoría tienen que ver con accidentes en ruta, sobre todo motociclistas. También se registraron heridas con armas de fuego y blancas y lesiones por violencia intrafamiliar.Mucha gente ‘dice no será lo mismo sin las bombas’. Pero esos minutos de ruido pueden significar dos, tres dedos menos. Agustín Saldívar, director de Trauma.

Fuente -> http://www.ultimahora.com