Tres décadas de la segunda Copa Libertadores de Olimpia – Olimpia

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Un día como hoy, pero de 1990, Olimpia conquistaba la segunda Copa Libertadores de su historia. El Decano igualó 1-1 con Barcelona en la segunda final, culminó ganando 3-1 la serie y dio la vuelta olímpica en el Monumental de Guayaquil. Reviví la campaña que coronó al Franjeado hace 30 años.

10 de octubre de 2020 – 09:34

Olimpia es el único equipo paraguayo que conquistó el continente y el resto del mundo. En el país, no hay otro que haya escalado al nivel más alto de la gloria. La unión entre Osvaldo Domínguez Dibb y Luis Cubilla fue el origen de noches épicas de Copa Libertadores y la consagración más importante en la historia del club: la Copa Intercontinental. En 1979, el Decano plantó la evidencia de que brasileños y argentinos no serían los únicos dueños de los títulos más codiciados de la región. Peleó cabeza a cabeza, generando respeto, temor y grandeza.

Once años después de la primera coronación en Sudamérica, el Franjeado volvió a la escena internacional con los creadores de una historia llenada de logros: Domínguez Dibb y Cubilla. El presidente y el entrenador, respectivamente, gestaron un plantel para volver a la cima continental. El 14 de marzo, en Asunción, comenzó el camino que deseaban culminar con la segunda Libertadores en la vitrina de la institución. La victoria 2-1 sobre Cerro Porteño en la primera jornada del Grupo 5 fue el primera paso de la ilusión y de la esperanza.

En los siguientes duelos de la llave, los dirigidos por Cubilla vencieron 1-0 y empataron 2-2 con Gremio; cayeron 3-2 con el Ciclón en la vuelta y superaron 2-1 y cayeron 1-0 con Vasco da Gama. Al término de la seis fechas, Olimpia obtuvo el boleto a octavos de final como primero de la llave con 7 puntos (en aquel entonces, eran otorgadas dos unidades por triunfo). Como si el destino elaborará el certamen exclusivamente para el Decano, los paraguayos no tuvieron rival en la siguiente ronda ya que los colombianos no participaron y el Grupo 2 no tuvo al tercer clasificado.

El pase fue directo a cuartos y como el hincha sudamericano expresa, la verdadera Copa Libertadores arranca en el mata-mata. El Franjeado tuvo a la Universidad Católica de frente: 2-0 en el Defensores con doblete de Raúl Vicente Amarilla y 4-4 en el San Carlos de Apoquindo con goles de Adriano Samaniego, Luis Alberto Monzón (doblete) y Gabriel González para sellar el ingreso a las semifinales. Entre los cuatro mejores, el adversario fue Atlético Nacional, que el año anterior había superado a Olimpia en la definición del título.

El Verde Paisa comenzó la edición desde los octavos como campeón defensor y eliminó a dos integrantes de la llave del Decano: Cerro Porteño y Vasco da Gama. Cubilla y compañía cargaban con la final pasada, pero con la sed de revancha. Adriano Samaniego y Raúl Vicente Amarilla remontaron el 0-1 inicial en el Nacional de Santiago y aventajaron a Olimpia con el 2-1 de la ida. Pero en el Defensores del Chaco, los colombianos ganaron 3-2 y el partido fue a penales: ejecutaron seis cada uno y el local ganó 2-1 con los tiros acertados de Luis Alberto Monzón y Silvio Suárez.

Olimpia estaba nuevamente en la final, la cuarta desde 1960, año en que inicia el campeonato. Del otro lado, Barcelona de Guayaquil, que también avanzó en la tanda, pero superaron 4-3 a River Plate de Argentina. El 3 de octubre, Raúl Vicente Amarilla, con una definición de cabeza después del centro de Adriano Samaniego, abrió el marcador en el comienzo del segundo tiempo. Cinco minutos después, el asistidor del 1-0, convirtió el segundo luego de una jugada individual de Gabriel González, quien desbordó por izquierda para habilitar al atacante en el área.

Un día como hoy, pero hace 30 años, Olimpia, con la ventaja de la primera final, estaba a noventa minutos de la segunda corona continental. Cubilla cambió el equipo e incluyó a Adolfo Jara Heyn en lugar de Gabriel González. El arranque no fue el mejor ya que el local tuvo un penal a los 6 minutos. Luis Alberto Acosta tuvo la chance de acortar la distancia, pero Ever Hugo Almeida desvió el remate del uruguayo para mantener el 0-0. El Decano aguantó el empuje de Barcelona y de un Monumental de Guayaquil repleto.

A los 61′, Marcelo Trobbiani rompió el cero y complicó al Franjeado cuando aún quedaba media hora de juego. Pero si algo generaba el Olimpia de Cubilla, era que en cualquier momento, ante cualquier circunstancia, producto de la calidad y el talento ofensivo, podía marcar un gol. Era una sensación latente, que fue realidad a diez del final: Samaniego recibió como un enganche y asistió entre líneas, en el único espacio entre el primer central y el lateral izquierdo, a Amarilla, quien ejecutó de primera y no solo empató el duelo sino que también sentenció la historia.

En ese preciso momento, el Decano era otra vez campeón de América. No había tiempo para la reacción, el local quedó devastado. La Copa Libertadores regresaba a Asunción y Olimpia extendía el palmarés. Los seis trofeos internacionales (2 Libertadores, 1 Intercontinental, 1 Supercopa, 1 Recopa y 1 Interamericana) logrados hasta la década de los noventa enaltecieron a la entidad y al fútbol paraguayo. El Rey de Copas volvía al primer lugar del podio, al peldaño del cual nunca bajará y que hasta hoy día no fue igualado por ningún otro equipo nacional.

Fuente -> http://www.abc.com.py