Trabajar todos juntos para que el 2021 no sea otro año lectivo perdido

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En las instituciones educativas privadas, las clases comenzaron de manera virtual, este lunes 15 de febrero. En tanto, las clases del sistema educativo nacional comenzarán oficialmente el 2 de marzo, según el calendario del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). A dos semanas de la fecha señalada, el panorama del área educativa no parece muy claro, pues debido a los problemas atribuidos a la pandemia, al mal estado de numerosos locales escolares y la postura crítica de algunos gremios docentes hay una cierta confusión.

A esto se añade la falta de liderazgo del ministerio del ramo que hasta ahora no ha sabido solucionar los problemas materiales y no ha dado señales decisivas en la conducción de la tarea educativa para mostrar con claridad el camino que se debe andar en estas especiales circunstancias. La tarea pedagógica es un trabajo muy delicado, teniendo en cuenta que la formación académica del sector más sensible de la sociedad paraguaya, que son los niños, adolescentes y jóvenes, depende de ella. Y por lo que se ve, no son muy fiables ciertas señales que se observan actualmente para hacer realidad ese propósito.

Diferentes grupos de docentes y sindicalistas del área han señalado que existe una gran cantidad de instituciones escolares en mal estado que no garantizan la seguridad ni para alumnos ni educadores. Y que si el Gobierno no las pone en buenas condiciones, no recomiendan las clases presenciales.

Los gremios de educadores hablan de que entre el 50% y el 60% de los locales educativos está con deficiencias en su estructura. Hay aulas con goteras, los pisos destartalados, los servicios higiénicos en mal estado, sin separación para uno y otro sexo. La postura de los gremios de docentes es contraria a la actitud del MEC porque no ha dado garantías de seguridad en las escuelas por la poca inversión realizada. Por eso rompieron relaciones con la institución.

La obligación de la sociedad es velar por la educación de los niños y jóvenes. En esta tarea están involucrados principalmente el Estado, los padres de familia, doce­tes e instituciones especializadas. No es el momento de pelear, sino de poner en primer lugar el derecho de los que deben ser educados y trabajar para hacerlo realidad.

El Gobierno tuvo todo un año para reparar las escuelas públicas dañadas porque no hubo clases y si no lo hizo en forma es por falta de gestión del ministerio del ramo. El 2020 fue un año perdido académicamente para muchos niños y adolescentes del área rural y urbana de menores recursos porque no tenían la tecnología para las clases virtuales. Cosa que este año hay que enmendar, si es posible con clases presenciales.

Los gremios y sindicatos docentes deben actuar proactivamente para la tarea que se les paga: instruir, enseñar con dedicación más allá de cualquier otra consideración. Deben ser críticos, sin dejar de lado la autocrítica, y poner en primer lugar la formación de los educandos para desarrollarlos de manera integral.

Fuente -> http://www.laclave.com.py