Protestas en Birmania contra el golpe de Estado – Mundo

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Decenas de miles de birmanos se manifestaron ayer en todo el país contra el golpe de Estado que depuso al gobierno de Aung San Suu Kyi. Entre tanto, los arrestos continúan. Más de 160 personas han sido detenidas, según la Asociación de Asistencia a los Presos Políticos, con sede en Rangún.

08 de febrero de 2021 – 01:00

RANGÚN (AFP). En Rangún, los manifestantes, unos 100.000 según varias estimaciones, se congregaron cerca del Ayuntamiento de la capital económica, donde se había desplegado un fuerte dispositivo policial.

En varias ciudades del país también se organizaron protestas, con numerosos participantes, según periodistas de la AFP.

En Naipyidó, la capital, a unos 350 km al norte de Rangún, cientos de personas desfilaron con sus motos por las grandes avenidas de la ciudad, construida por la junta militar, y donde normalmente no hay mucha gente.

“Respeten nuestro voto. Abajo la dictadura”, gritaban los manifestantes en Kawthaung, la mayor ciudad del sur, mientras hacían un saludo con tres dedos, un gesto de resistencia.

Se trata de las mayores manifestaciones desde la “Revolución del Azafrán” de 2007, duramente reprimidas y que se saldaron con decenas de fallecidos.

“¡No queremos la dictadura! ¡Queremos la democracia!”, cantaban los manifestantes en las calles de Rangún, antes de dispersarse pacíficamente por la noche.

Algunos de ellos daban rosas a los policías, otros mostraban pancartas en las que se podía leer: “Liberen a madre Suu”, en referencia a Aung San Suu Kyi. No lejos de allí, se veían banderas de su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND).

– “Hasta el final” –

El domingo por la tarde, se restableció de forma parcial el acceso a internet, tras estar bloqueado varios días, según la oenegé especializada Netblocks.

Las protestas fueron retransmitidas en directo en Facebook, y también hubo muestras de apoyo desde todo el planeta: “Sois héroes”, “Respeto para los manifestantes”, se podía leer en las mensajes enviados desde Singapur, Japón o Estados Unidos.

El sábado, miles de personas ya habían salido a las calles en varias ciudades del país para condenar el golpe de Estado del 1 de febrero que puso fin a diez años de frágil democracia.

Los militares decretaron el estado de urgencia por un año y detuvieron a Aung San Suu Kyi, jefa de hecho del gobierno civil, y a otros responsables de la LND.

Los generales no emitieron ningún comentario sobre estas protestas.

Poco después del golpe de Estado, surgieron en las redes sociales llamados de “desobediencia civil”, a los que se sumaron abogados, funcionarios y médicos.

Para acallar estas voces disidentes, el ejército ordenó a los proveedores de internet bloquear Facebook, la red social utilizada por miles de birmanos, Twitter e Instagram.

Aung San Suu Kyi, de 75 años, muy criticada hasta hace poco por la comunidad internacional por su pasividad en la crisis de los rohinyás, sigue siendo una figura querida en su país.

Las autoridades “deben garantizar que se respete completamente el derecho de reunión pacífico y que los manifestantes no serán sometidos a represalias”, tuiteó la oficina de derechos humanos de Naciones Unidas tras las manifestaciones del sábado.

Fuente -> http://www.abc.com.py