Postergados, pero conformes – Fútbol

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Cerro Porteño no gritó campeón, pero las chances siguen intactas y son más cercanas, ya que en su Olla ante River Plate con un triunfo dará la vuelta. Libertad quedó más rezagado, pero mejoró la pobre imagen que dejó contra Boca, en un cambio necesario para dar un paso firme en Venezuela por la Copa. Por eso, lo que para ambos supuso una postergación de sus ambiciones inmediatas, significó un paso adelante para lo más próximo

Por Federio Arias

21 de septiembre de 2020 – 01:00

Intenso, duro y disputado desde el inicio

Con Libertad recuperando la autoridad perdida para pisar el campo de juego, marcando al rival con vehemencia y conteniendo el reconocido circuito futbolístico con el que cuenta el equipo de Arce.

Dos extremos picantes como Bareiro y Espinoza contuvieron la salida por los costados de un Cerro que se apoyó, como siempre en Aquino para buscar la forma de llegar al arco de Martín Silva.

Churín se alejó del área para arrastrar marcas y permitir la llegada de los volantes, algo que pocas veces se pudo dar, porque el equipo de Ramón Díaz fue corto y dejó pocos espacios para la maniobra rival.

En los primeros veinte minutos mandó el juego azulgrana, aunque carente de situaciones importantes

En tanto que el último cuarto de hora fue de los locales, que con un remate de Espinoza pudieron haber llegado a la ventaja.

En casi todo el partido, la marca venció a la creación, y el estandarte de esta batalla ganada por los defensores fue el “Pulpito” Duarte.

Tiempista como siempre y hasta saliendo desde el fondo con algún lujo, en una noche condicionada porque tuvo que cubrir la zona de un Arzamendia que perdió mucho con Bareiro y además fue rápidamente amonestado.

Los primeros quince minutos del complemento fueron muy buenos por parte de Libertad, ahogando la salida de Cerro e incomodando al líder como pocas veces antes, aunque sin generar grandes ocasiones.

Tacuara por Abecassis fue una gran apuesta de Ramón para potenciar la armada ofensiva repollera, pero los azulgranas generaron situaciones de la nada y el Beto Espínola tuvo el gol del título, fallando una posibilidad increíble debajo del arco Gumarelo, en un verdadero tributo a aquella definición de Arnaldo Vera en tierras ecuatorianas varios años atrás.

Si no se puede ganar, hay que empatarlo, parecía ser la premisa del Ciclón, hasta que Espínola sacó de la cancha al Tito Villalba, Libertad ya no tenía más cambios y terminó en inferioridad numérica.

Esta circunstancia hizo que Cerro vaya al frente en la parte final, aunque solo estuvo cerca de llegar al gol con un remate de Aquino que pasó muy cerca del poste derecho de Silva.

Los ingresos de Colmán y Ruiz no redituaron mucho esta vez para la ofensiva azulgrana.

Al marcador en blanco ambos se lo tomaron con calma por lo expuesto anteriormente.

Este Cerro que venía golpeando seguido sabe que hay muchas posibilidades de festejar bien grande el próximo fin de semana ante el Kelito, mientras que por el lado de Libertad el saldo numérico de la Copa sigue siendo positivo y ayer recuperó algo muy importante para cualquier grupo humano, la fibra, el amor propio o lo que muchos llamamos actitud, un elemento básico para conseguir cosas importantes en cualquier orden de la vida y, por supuesto, también en el fútbol.

@Fedearias77

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