Paz en Irlanda, un tema clave en el posbrexit

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DUBLÍN (AFP). ¿Cómo se puede sacar al Reino Unido de la Unión Europea (UE) sin restablecer controles aduaneros con la vecina República de Irlanda?

Esto es lo que podría cambiar para Irlanda del Norte tras el brexit.

Frontera

El regreso de una “frontera dura” contravendría el Acuerdo de Paz del Viernes Santo, que en 1998 puso fin a 30 años de enfrentamientos entre republicanos católicos y unionistas protestantes.

Para evitar reinstaurar una frontera en la isla de Irlanda, el acuerdo de separación del Reino Unido de la UE estableció que se realizarían controles aduaneros cuando los bienes llegasen a Irlanda del Norte desde Gran Bretaña.

Sin embargo, los partidarios más radicales de la unión temen que este sistema cree una “frontera marítima” con el resto del Reino Unido, promoviendo así la unión económica con la República de Irlanda y, en última instancia, la unificación de la isla.

Cambio demográfico

El Acuerdo del Viernes Santo establece que las personas nacidas en Irlanda del Norte pueden solicitar la nacionalidad británica, la irlandesa o ambas.

Desde la victoria del brexit en 2016, el número de pasaportes expedidos por el gobierno irlandés a los norirlandeses se ha disparado, ya que esto les permite seguir siendo ciudadanos europeos.

Es probable que las solicitudes se aceleren tras el período de transición, que termina el 31 de diciembre, y por primera vez los ciudadanos irlandeses podrían convertirse en mayoría en Irlanda del Norte.

Esto llevaría a una situación sin precedentes en la que una región británica tendría una mayoría de ciudadanos de la UE.

Costos para las empresas

Tras el período de transición, Irlanda del Norte seguirá rigiéndose por las normas del Mercado Único Europeo durante al menos cuatro años, en particular en lo relativo a productos manufacturados y agrícolas, y esto supondrá una carga para sus empresas.

Las mercancías que lleguen procedentes de Gran Bretaña tendrán que ir acompañadas de documentos de importación, “lo que supondrá costes administrativos adicionales”, advirtió el gobierno, ofreciendo un servicio gratuito para ayudar a las empresas a realizar los trámites.

Según el Servicio de Investigación del Parlamento Europeo, “los productos agroalimentarios probablemente también tendrán que someterse a costosos y potencialmente perturbadores controles para verificar su cumplimiento de las normas de la UE”.

Aumento de precios

Un tercio de los bienes vendidos en Irlanda del Norte proceden del resto del Reino Unido y cualquier aumento de los costos para las empresas repercutiría, sin dudas, en el gasto diario de los consumidores de esa región.

El brexit “hará subir los precios y limitará las opciones de los consumidores norirlandeses, que ya tienen ingresos más bajos que otros británicos”, advierte Aodhán Connolly, director del Consorcio Minorista de Irlanda del Norte, que pidió al gobierno británico que intervenga con políticas que atenúen estos efectos.

Fuente -> http://www.abc.com.py