“No habrá cambios en 2020 porque el sistema político está congelado”

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“No hay ningún desafío porque el sistema está congelado y no va a cambiar nada. No puede cambiar porque hay una falta generalizada de cultura política y la gente vota sustancialmente por su partido, la mitad por lo menos vota por su partido sin preocuparse por la candidatura”, apuntó el analista. Lachi señaló que cuando se tiene un país en el que el 75% del electorado vota a su partido, principalmente a colorados y liberales, y otra gran parte vota por la afectividad y no por las ideas, no se pueden pretender muchos cambios. “Los cambios estructurales se dan cuando hay rupturas en el entramado social, es decir, la sociedad se rebela masivamente y cambia. No pueden cambiar las cosas por milagro si no cambia estructuralmente el sistema político, lo que no significa que pueda ser elegido algún intendente interesante, algún concejal válido, pero el sistema de fondo no va a cambiar”, manifestó. Las grandes modificaciones del sistema deben ser generales, no aisladas. El politólogo recordó las figuras que irrumpieron, como el del intendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, o el senador Paraguayo Cubas, pero indicó que fueron casos particulares que no van a romper la estructura de fondo. “Una o dos personas no van a romper el esquema, debe ser más masivo”, sugirió. VOTO PREFERENCIAL. Para Lachi, en este 2020 se probará la única cosa novedosa a nivel político electoral, que es el sistema de listas desbloqueadas, que si no es manoseada podría generar algunos cambios. Mencionó que podría, sobre todo en los partidos tradicionales, producirse algún equilibrio de poder, ya que, anteriormente, con dinero se podía comprar un lugar en la lista en las internas, entonces lo económico era una ventaja. “Pero ahora el primer lugar no sirve de nada porque existe el voto preferencial. Una oportunidad que hay que ver si será explotada”, comentó. Entonces, si un candidato que no tiene mucho dinero, pero sí construye buenas relaciones con el elector, incluso estando muy debajo de una lista, podría posicionarse arriba. “La preferencia puede desequilibrar el tema del dinero”, añadió. Lachi recordó que existe un sistema clientelar, pero aclaró que no siempre el dinero es predominante, sino el buen contacto que pueda generar el candidato con el votante, ya que este cree que el político le va a solucionar sus problemas personales y, por tanto, se guía por esa fe, aunque esto nunca ocurra. Si el candidato logra esta conexión, apuntando al apoyo social, podrá tener ventajas con el sistema de voto preferencial. LOS BUENOS. Esta relación fuerte que se con el elector, que entiende al político como el que le resuelve su problema, podría primar por sobre la buena gestión del legislador. El politólogo afirmó que hacer un buen trabajo legislativo no da seguridad para volver a ocupar una banca en el Congreso. “Si nos fijamos en los diputados y senadores más activos y más interesantes de la legislatura anterior, nos vamos a dar cuenta de que el 90% de los que fueron activos no son reelegidos. El ser bueno no te garantiza los votos porque la gente no evalúa eso. No es lo que hiciste, sino la relación que construís con el elector. O sino, los votos no van a llegar”, planteó Lachi. LA REELECCIÓN. La figura de la reelección es una de las más polémicas a nivel político y Lachi sostiene que esta solo puede ser incluida a través de una constituyente y no por medio de una enmienda constitucional. Indicó que si bien es posible una reforma, así como está el país actualmente y la situación del gobierno, el presidente de la República Mario Abdo Benítez debería preocuparse más por terminar su mandato antes que de ser reelecto. “El presidente tiene que cuidarse más de quién se elige como presidente del Senado que de su reelección, porque si es elegido un colorado aceptable, es probable que caiga pronto por juicio político, porque, primero, nadie se olvida de lo que hizo el año pasado (acuerdo secreto de Itaipú) y, segundo, no es que después consiguió resultados interesantes; al contrario, es cada vez peor, llegó después de no sé cuántas décadas la recesión económica, así que yo creo que Marito tiene que ver cómo llegar a completar los cinco años, porque reelección no creo”, sentenció. La figura de la reelección más bien puede interesar a ex presidentes como Nicanor Duarte Frutos, Fernando Lugo u Horacio Cartes, puntualizó. Una crítica realizada por Lachi fue que en Paraguay se vota cada dos años y medio y esto hace que existan constantes campañas proselitistas. “Entonces siempre se habla de elecciones”, cuestionó. REFORMA JUDICIAL. Lachi afirmó que llevar a cabo una constituyente es necesario pero para reformar el Poder Judicial. “Una constituyente se tiene que hacer, pero ahora solo se piensa en las municipales, no les importa una constituyente, eso se debe hacer en el primer año de gobierno”, señaló. Indicó que lo que impide una constituyente también es el aspecto económico, en el sentido de que los partidos políticos no cuentan con los recursos. Sin embargo, aclaró que, igualmente, lo más importante es que haya números en el Parlamento. “El Poder Judicial está sometido en gran medida al poder político y el poder político está feliz con el estatus quo, las cosas no llegan por milagro, llegan por procesos y por cómo la gente se mueve y se manifiesta”, sentenció. Recordó que cuando se elaboró la Constitución en el año 92, se dio mucho poder al Congreso por miedo a que se repita una estructura autoritaria como fue la dictadura de Alfredo Stroessner. Entonces se le dio mucho peso al Legislativo por medio de los partidos políticos, tanto que estos controlan la Justicia. “Y no hay democracia sin un Poder Judicial libre, ese sería el primer paso de una constituyente en serio, pero no creo que a nadie le interese; si hay constituyente, sería solamente para la reelección”, analizó. NARCOPOLÍTICA. Acabar con la narcopolítica también es una tarea muy difícil de cumplirse, a criterio de Lachi, ya que no existe una lucha verdadera contra este poder. “La narcopolítica es un efecto de lo que pasa en Canindeyú y Amambay, zonas liberadas donde la criminalidad y el narcotráfico hacen lo que quieren”, agregó. No obstante, el analista manifestó que un combate real, si se produce desde el Estado, causaría la muerte de fiscales y jueces, como en otros países, y nadie está dispuesto a eso. En cuanto a la ley de financiamiento político, comentó que no es suficiente, argumentando que se trata de un formalismo. “La ley de financiamiento no va a cambiar nada, son formalismos, y a los formalismos se ve la manera de pasarlos por encima, te hacen más complicado nomás”, apuntó. El elector vota por el partido, no por ideas. No se puede pretender cambio si no hay rupturas y la sociedad no se rebela masivamente.Los diputados y los senadores más activos, más interesantes, no son reelectos. Ser bueno en este país no te garantiza el voto.No pueden cambiar las cosas por milagro, si no cambia estructuralmente el sistema político. La única novedad ahora es el voto preferencial. Hay que ver si será explotado.

Fuente -> http://www.ultimahora.com