Luis Chaparro celebra a la música – Espectáculos

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El músico y también compositor Luis Chaparro decidió darse el gusto de volver a grabar algunos temas de las diferentes agrupaciones de las que formó parte durante varios años de su vida en su carrera y también agregó canciones compuestas en letra y música por él mismo. Es así que nombró a Violent Blue, Síntesis, Vértigos y La Secreta, como las “importantes” bandas de las que fue parte, sin dejar de destacar a las que ahora integra: los grupos de Sergio Cuquejo y de su hermano Rolando.

El álbum “La música que me gusta”, disponible en formatos físico y digital, contiene “Paraguaya linda” (Mauricio Cardozo Ocampos) en versión de Sergio Cuquejo; “Sala de ensayo” (Rolando Chaparro) con Nico Vera de invitado; “Conexión” (Síntesis) con la colaboración de Sol Pérez; “En la música” (Charlie Nutella) con la participación de Banana Pereira; “Madera nueva” (Mike Cardozo / La secreta) en ‘featuring’ con Neine Heisecke, y “She said” (Violent Blue) donde se suma Julio Ayala.

Los temas propios de Luis son “No más que amor” y “Supervia”, ambas canciones que cuentan con la presencia de Sebastián Talavera; “Para siempre”, donde invita a Guille Rippol, y “I love”. También incluyó “Veo entrar”, una versión en castellano de la canción “Siren” de Georgia Wonder, en la que canta Charlie Nutella. Asimismo, el baterista subrayó que “Para siempre” está dedicado a su madre Celia María Benítez, y que en el mismo tema “se fragmenta el poema ‘Mamá’ escrito por ella e interpretado por ella misma con su hermosa voz”. Es así un homenaje a quien le ha dado también la suerte de compartir el camino musical con un hermano como lo es Rolando.

Luis destacó además la idea de grabar una canción de cada banda con un cantante invitado ajeno a cada grupo, no así con Violent Blue que para él fue como “reencontrarse” con sus amigos después de más de 20 años, “dando un toque de diferencia muy importante” ya que además quería lograr también otro homenaje a sus “grandes amigos de los escenarios y de la vida misma”.

El músico explicó que el viaje musical del disco empieza en orden cronológico con las reversiones “en base a ideas de arreglos nuevos, respetando la estructura de las canciones para lograr algo antiguo con sonidos actuales y en algunos casos hasta sinfónico, gracias a la maravillosa Orquesta Sinfónica de la Policía Nacional”.

El disco fue grabado entre 2019 y 2020 en los estudios Spirit & Sound, por Sergio Cuquejo, Marcelo Cuquejo, Horacio Cáceres, Carlin Agüero y Nico Mereles, en Dacosta Producciones por César Da Costa, y en los estudios Romaphonic por Edu Pereyra, en Buenos Aires, Argentina. La mezcla estuvo a cargo de Sergio Cuquejo y el mismo Luis, y la masterización también es obra de Sergio.

El artista destacó que “los maravillosos músicos”, además de los ya citados, que también participan en este disco son Sergio Cuquejo, Rolando Chaparro, Guille Vadalá, César Da Costa, Juanpa Giménez, Carlin Agüero, Mike Cardozo, Gabo Otazú, Kike Álvarez, Néstor Barreto, Arturo Benítez, Iván Paredes y Fernando Garbarino.

Evolución musical

“Es sumamente placentero volver a tocar canciones de antes porque significan mucho, ya que formaron parte de mi crecimiento musical y además son canciones inolvidables, emotivamente hablando”, afirmó el músico en entrevista con ABC Color. A la hora de abordar temas que tienen ya varios años de vida, Chaparro aseguró que prácticamente quiso “mantener el mismo toque para conservar la misma energía de antes” pero buscando sonidos “más actuales”. “De hecho que evolucioné en mi toque pero me gusta mantener la técnica de siempre”, aseguró. Esa forma de tocar, profundizó, durante todo su crecimiento musical estuvo influenciado básicamente por figuras de afuera. “Desde que comencé siempre tuve influencias inglesas y de (Gustavo) Cerati” quien, a su vez, “también tiene influencias inglesas”, recordó.

Como Luis también es músico sesionista, él está cómodo tocando “todos los estilos” y “este disco que contiene justamente la música que me gusta, marca un poco los estilos que más me gustan. No tengo un título de baterista de rock, o folclore, o jazz, o algo así. Soy un poco de todo eso junto”, sustuvo.

Al respecto de sus composiciones originales, relató que son temas que brotan de ideas que nacen de su cabeza y que no precisamente se basa en historias reales, que tengan que ver con experiencias de él o algo parecido. “Son como cuentos”, precisó, salvo la canción “Para siempre” que sí la escribió para su madre.

La felicidad de vivir la música

Hablando del panorama de la música actual, Chaparro observó que “estamos comercializando mucho más que antes con nuestra música y en nuestro mercado” y que además “están pasando cosas mucho más interesantes que en otras épocas y eso es muy favorable”. En dicho sentido citó que ya sean nominaciones a premios internacionales o la expansión internacional de nuestra música “son cosas que están revolucionando ahora y con más fuerza”. “Hay creación y sobre todo mercado a pesar de la pandemia, pero esto va a cambiar y para bien una vez que termine este problema mundial”, apuntó.

Mientras tanto él sigue disfrutando de los dones de ser baterista, que según él los descubrió “desde muy pequeño”. “Me gustan todos los instrumentos pero domino lo mío, claro, la batería. Toco un poco el bajo y de hecho lo toqué en un tema de mi disco”. Todo el aprendizaje que uno cosecha es “importante” para él así como también “valorar lo que uno cree y hace. Eso es muy importante para seguir aprendiendo. Los maestros siempre van a estar porque tenemos en gran parte las enseñanzas que nos dieron, que perfeccionaron nuestros dones. Todo es importante”, añadió.

“Cuando uno hace lo que ama es simplemente feliz”, acotó el artista, pensando en qué sensaciones se le cruzan cuando toca la batería. Para terminar, Chaparro citó su frase favorita: “una vida perfecta se logra cuando plantás un árbol, tenés un hijo y escribís un libro. En mi caso ya planté un árbol, ya tengo una hija y dos nietos y ya grabé mi disco”.

Fuente -> http://www.abc.com.py