Lugares donde no puedes usar el móvil

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Los teléfonos móviles se han convertido en herramientas de comunicación básicas y ubicuas: ahora se usan no solo para hacer llamadas, sino también para acceder a Internet, enviar mensajes, imágenes, vídeos y documentar el mundo.

Desafortunadamente, los móviles no fueron diseñados exactamente para la privacidad y la seguridad. Ahora, estamos prestando más atención a este aspecto. Usarlos a diario también nos exponen a nuevos tipos de riesgos de vigilancia, especialmente el seguimiento de la ubicación en la que nos encontremos.

 

La mayoría de los teléfonos móviles otorga al usuario mucho menos control que el que nos puede dar un ordenador de escritorio o un portátil; es más difícil reemplazar el sistema operativo, es más difícil investigar los ataques de malware, es más difícil eliminar o reemplazar el software no deseado y es más difícil evitar que partes como el operador de telefonía móvil controlen cómo se utiliza el dispositivo. Además, el fabricante del dispositivo en cuestión puede declarar nuestro móvil obsoleto y dejar de proporcionarnos actualizaciones de software, incluidas las correcciones de seguridad. Si esto sucede, es posible que no tengamos a quién recurrir para obtener estos arreglos y no tengamos más remedio que comprarnos un teléfono nuevo.

Algunos de estos problemas se pueden resolver mediante el uso de software de privacidad de terceros, pero otros no.

 

Por si esto fuera poco, nuestros teléfonos están pegados a nuestras manos 24/7, y eso conlleva un sacrificio extra. ¿Alguna vez te has preguntado qué vistas únicas te has perdido por estar demasiado ocupado mirando el teléfono por alguna notificación? Afortunadamente -aunque para algunos, no tanto-, existen algunos lugares que eliminan la tentación de mirar el móvil y han prohibido terminantemente los teléfonos, pero son espacios tan hermosos e interesantes, que esperamos no lo eches de menos.

 

La dependencia digital es real pero si vamos a comenzar a tomar medidas para romper con los malos hábitos, primero debemos centrarnos en nuestras debilidades.

 

El uso excesivo de los móviles nos saca del momento presente, pero es más que un hábito molesto. La investigación ha vinculado el uso desproporcionado de los teléfonos inteligentes con la ansiedad, la depresión, el estrés y la falta de concentración. Establecer límites tecnológicos es imperativo para tener el control del teléfono, y no al revés.

 

¿Cuáles son los sitios donde no se puede usar el móvil? Aquí, una muestra.

 

Fuente -> https://www.muyinteresante.es