La junta militar en Birmania aumenta represión mientras siguen protestas – Mundo

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La junta militar birmana ha aumentado la represión contra el movimiento de desobediencia civil, que ayer prosiguió con las movilizaciones y paros en gran parte del país para oponerse a la toma del poder por los uniformados.

15 de febrero de 2021 – 01:00

RANGÚN (EFE). Las autoridades suspendieron artículos de la Ley de Protección de la Seguridad y la Privacidad de los Ciudadanos, que exige una orden para poder detener a alguien y retenerlo más de 24 horas, entre otras garantías legales, según informó anoche el medio castrense True News Unit.

A partir de ahora, los policías y militares tampoco necesitarán órdenes para realizar registros, al tiempo que tendrán carta blanca para interrumpir las comunicaciones de los ciudadanos y pedir sus datos a las operadoras de internet.

Estas medidas buscan blanquear las prácticas de represión como las detenciones arbitrarias y los cortes de internet realizados desde el golpe del pasado 1 de febrero encabezado por el jefe del Ejército, el general Min Aung Hlaing.

Por otra parte, las autoridades también exigirán que los ciudadanos tengan que informar de los invitados que pasen la noche en sus hogares con el fin de localizar de manera más fácil a disidentes y simpatizantes de las protestas.

En medio de este ambiente de eliminación de libertades, y tras una nueva jornada de protestas, el ejercito desplegó tanques en el centro de Rangún, la mayor ciudad del país, la noche de ayer.

Algunas embajadas en Birmania, como la de Estados Unidos y España, advirtieron a sus ciudadanos de que permanezcan en sus domicilios.

“Hay indicios de movimientos de militares en Rangún y la posibilidad de interrupciones de las telecomunicaciones entre la 1 AM y las 9 AM”, señaló la embajada estadounidense en Birmania.

Los paros de desobediencia civil, que comenzaron a partir del personal sanitario, también ha sido secundado por los trabajadores ferroviarios que han dejado sin servicio la estación de tren de Rangún, la antigua capital.

Las protestas multitudinarias continuaron ayer en las calles de diversas ciudades contra los militares, que ya gobernaron el país con puño de hierro entre 1962 y 2011.

Muchos portaban pancartas pidiendo la liberación de sus líderes electos detenidos, como la nobel de la Paz y jefa del Gobierno depuesto, Aung San Suu Kyi, al tiempo que algunos están haciendo un llamamiento a una intervención militar por parte de Estados Unidos.

En la ciudad de Mandalay, monjes del prestigioso monasterio Mya Taung se unieron a las movilizaciones contra la junta.

La participación de los religiosos budistas se ha repetido en los últimos días, lo que recuerda a las llamada revolución azafrán contra los militares en 2007 que estuvo liderada por los bonzos.

Desde el golpe militar, al menos 384 personas han sido detenidas, de las que 24 han sido liberadas, según el último informe de la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).

No se tienen noticias de Aung San Suu Kyi ni del presidente depuesto, Win Mying, desde que fueron puestos bajo arresto domiciliario el día del levantamiento militar.

Además de en las calles, la movilizaciones contra el golpe también se llevan a cabo en las redes sociales, a pesar de la orden de la junta militar de bloquear Facebook y Twitter, lo que muchos están sorteando gracias a programas VPN, que permiten acceder a internet a través de servidores fuera del país.

Fuente -> http://www.abc.com.py