La foto del general y sus amigos

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El asesinato de Santiago fue el primero de 17 homicidios de periodistas que se cometieron desde la caída de la dictadura, la gran mayoría por sicarios del crimen organizado y el narcotráfico, con nexos y con protección en ámbitos del Estado. Aquel primer crimen fue terriblemente simbólico: Justo el 26 de abril, Día del Periodista Paraguayo, al mediodía, en plena frontera con Brasil. “Patrones y sicarios quisieron convertir tu sacrificio en sanguinario escarmiento”, escribió el gran Augusto Roa Bastos.A pocas horas del asesinato, la directiva del Sindicato de Periodistas del Paraguay, entonces liderada por el colega José María Costa, se entrevistó con el entonces presidente Andrés Rodríguez, para exigir que el caso se investigue a fondo y se castigue a los asesinos. “Haremos todo lo que esté a nuestro alcance”, prometió Rodríguez, pero el viento de abril se llevó sus palabras. Lo que no sabían entonces los directivos del SPP, ni gran parte de la impactada e indignada ciudadanía, es que Rodríguez no podía ayudar a investigar nada, porque corría el riesgo de que se descubra a algunos de sus más cercanos amigos… y quizás a él mismo.En el expediente de la Comisión IDH se relata un hecho que habíamos divulgado hace algunos años en Última Hora: “El periodista tenía en su posesión ‘una fotografía clave’, en la que posaban ‘el jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, con ‘El Turco’ y el presidente Rodríguez’. Afirma que Santiago Leguizamón iba a entregar la fotografía a un amigo cercano para que la sacara del país y la mantuviera a salvo. La familia sostiene que la fotografía desapareció en un allanamiento militar ilegal de la radio Mburucuyá al día siguiente del asesinato”.La existencia de dicha fotografía, que supuestamente probaba la conexión entre el narco colombiano Pablo Escobar, “El Turco” (el empresario fronterizo Fadh Yamil) y el general Andrés Rodríguez, fue confirmada por la señora Ani Morra, viuda de Santiago, quien asegura haberla visto en posesión de su esposo. También lo confirmó el investigador y consultor internacional en Educación y Comunicación, Vicente Brunetti, ex compañero de facultad y gran amigo de Santiago, a quien el periodista le dejó en custodia la foto y vino a buscarla pocos días antes de ser asesinado, porque planeaba publicarla en un medio del extranjero.Se explica por qué al general Rodríguez, y a quienes los siguieron en el ejercicio del poder, no les interesó para nada impulsar junto al Poder Judicial una investigación verdadera sobre el asesinato del periodista. Más que descubrir, se dedicaron a encubrir. Ahora, desde un organismo internacional se les reclama y se les exige una reparación. Más vale tarde que nunca.

Fuente -> http://www.ultimahora.com