Jueza decretó prisión preventiva para abogado y capataz de su granja

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Al fondo, el abogado y su capataz ya esposados durante el allanamiento. Ya tienen orden de prisión preventiva.

Un abogado y el capataz de su granja ubicada en el barrio María Auxiliadora de Presidente Franco, detenidos en plena faena de procesamiento de cocaína, ya están con prisión preventiva con firma de la jueza penal de garantías Carina Frutos. Carlos Darío Chávez Ávalos, de 42 años, con matrícula de abogado, y Abel Encina Ovelar, de 44, capataz del establecimiento allanado, ya responden al proceso penal pertinente en base a la previsión del artículo 27 de la Ley 1.340/88 y sus modificaciones, según requerimiento de imputación firmado por el fiscal Manuel Rojas.

Personal especializado de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) solicitó la intervención del lugar, luego de un lento proceso de seguimiento con sospechas de que el leguleyo se dedicaría al negocio de los estupefacientes. El procedimiento se realizó el pasado viernes, encontrando a los ahora imputados en plena tarea de envasado y pesaje de la cocaína recientemente mezclada, según los expertos. Fueron 8 kilos con 873 gramos de cocaína de alta pureza lo incautado durante el allanamiento del local, camuflado de granja, pero que contaba con un espacio de laboratorio para producir la sustancia.

Como evidencias, la comitiva también se incautó de dos balanzas de precisión, globos tipo piñatas, papel aluminio, guantes de látex, una botella con líquido transparente y una manguera  adherida, todos utilizados para la elaboración y mezcla de la sustancia prohibida y protegida por ley. Asimismo, forman parte de las pruebas comprometedoras contra los detenidos una matrícula y pieza de automotor, aparatos de circuitos cerrados, una escopeta calibre 32 y tres teléfonos celulares. Según explicó el fiscal Rojas, la tarea investigativa se inició hace dos meses ante comportamientos sospechosos del abogado en sus movimientos y era permanentemente seguido por los agentes especiales, quienes lo tenían en la mira, hasta que llegaron a confirmarlos durante el allanamiento.

La comercialización de la sustancia era ejecutada por el letrado de manera personal y no se descarta que con el avance de las investigaciones se determine la ampliación de la tipificación aplicada, ya que existen fuertes indicios de tráfico internacional. Ayer, los dos detenidos seguían en los calabozos de la Senad, de donde serán remitidos a prisión apenas se habilite alguna penitenciaría del país. Se investiga igualmente los teléfonos celulares incautados, que podrían contener los contactos para la comercialización de la droga, estimándose que ellos cuentan con datos relevantes para la investigación.

Fuente -> http://www.laclave.com.py