Hacia un callejón sin salida

0
51

Es una falacia afirmar que una mayor contratación de energía garantizada por parte de la ANDE sea un acto de “traición a la patria” o de “entrega de soberanía”.Ante esta acusación me puse a investigar la legislación de diferentes países y en todas ellas encontré que el delito de “traición a la patria” se encuentra en los códigos penales como un crimen que pone en riesgo la seguridad nacional, generalmente en conflictos armados con otros países, colaborando con el enemigo por medio del espionaje o de actos de sabotaje o terrorismo interno.En el estudio de la Lógica se sabe que, si se parte de una premisa falsa, las deducciones también nos van a llevar a conclusiones falsas. En el caso de nuestra actual crisis política, todas las deducciones y acusaciones que se escuchan y se leen en gran parte de la prensa y de las redes sociales parten de la premisa falsa de que los errores en la negociación de Itaipú constituyen un delito de traición a la patria. Pero más allá de elucubraciones filosóficas, este comportamiento de nuestra clase política, con un gran apoyo popular y periodístico, nos está empujando como nación a un callejón sin salida.Independientemente de sus errores, esta crisis ha dejado al gobierno de Mario Abdo Benítez tan débil, que hace muy difícil que pueda gobernar en los próximos cuatro años, que pueda hacer las reformas estructurales –muchas impopulares– imprescindibles para nuestro desarrollo y mucho menos que pueda liderar la renegociación del Anexo C de Itaipú.Pero por otro lado, seguir adelante con un juicio político y destituir a un presidente que claramente tiene el apoyo norteamericano por su gestión en la lucha contra el narcotráfico y por su enfrentamiento con el régimen venezolano de Maduro; y que también claramente tiene el apoyo del Brasil de Bolsonaro por su gran afinidad ideológica, especialmente en los temas de familia y de enfrentamiento con la ideología de género, puede llevarnos a sufrir sanciones muy fuertes de la comunidad internacional.Un eventual gobierno de Blas Llano, apoyado por el cartismo y por el Frente Guasu, nos llevaría de nuevo a la anarquía que sufrimos durante el gobierno de González Macchi y al aislamiento internacional que sufrimos durante el gobierno de Federico Franco.Este eventual gobierno tampoco tendría las condiciones políticas para llevar adelante las fuertes reformas estructurales necesarias para nuestro desarrollo y estoy casi seguro de que sería aislado por el Brasil, con lo cual las eventuales negociaciones del Anexo C ni siquiera se realizarían.Nos encontramos en un callejón sin salida o, mejor, nos encontramos ante dos opciones y ambas son muy malas para el Paraguay. Este es el momento de recordar las palabras de Martin Luther King: “No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”. Conozco a muchas personas que piensan así, pero están en silencio porque en este ambiente de crispación, de agresión y de manipulación, pocas se animan a mostrar prudencia para no ser descalificadas.Creo que ha llegado la hora en que nuestra clase política, nuestros medios de comunicación, nuestros líderes económicos, sociales y religiosos y la ciudadanía toda, asumamos una actitud serena, sin tirar más leña al fuego y que encontremos juntos el mejor escape para este callejón, sin aparente salida.

Fuente -> http://www.ultimahora.com