Gente durmiendo en el suelo es algo que nunca vi en mi vida

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Inside The World’s Toughest Prisons es la serie documental de Netflix que pondrá, este miércoles 29, al penal de Tacumbú ante los ojos del mundo como una de las cárceles más desiguales del planeta. Raphael Rawe, su conductor, un hombre que sobrevivió del infierno del encierro, tras haber estado 12 años en prisión por un crimen que dice no haber cometido, regresa con una cámara para visualizar a ese submundo, casi invisible para parte de la sociedad. Internet fue el puente que posibilitó un encuentro virtual, donde el hombre, que hoy es escritor y periodista, compartió, desde Inglaterra con ÚH, la conmoción que le produjo vivir unos días como un interno más, en Tacumbú. –¿Cómo fue el proceso para ingresar a la cárcel? –Fuimos en febrero del año pasado, la producción hizo varias notas a las autoridades. En ese momento, acababa de asumir un nuevo director en la prisión, entonces estaba muy entusiasmado en mostrar las condiciones reales de lo que estaba a punto de asumir, entonces creo que eso facilitó que pudiésemos entrar. –¿Cuánto tiempo estuvo con ellos? –Pasé una semana en la cárcel, tuve acceso a todas las dependencias de la prisión, empecé por el tinglado, que es el lugar que más me sorprendió por cómo dormían, buscaban cualquier espacio donde hacerse lugar y estar. Es algo que no vi en otra prisión que visité. También me sorprendió cómo el uso de drogas y de armas se da con tanta naturalidad, con el conocimiento de las propias autoridades. –¿Sorprende la desigualdad que hay? –Definitivamente. Se dice que lugares como la cárcel finalmente son el reflejo de la sociedad, ¿verdad? Si tenés más dinero, tu pasar en la cárcel es mejor, por eso los familiares hacen lo imposible para hacer llegar dinero a los prisioneros. –¿En otras cárceles también hay personas durmiendo en el suelo, a la intemperie, como los pasilleros de Tacumbú? –No, esto es algo que nunca vi en mi vida. Me sorprendieron las condiciones en las que se encuentran los prisioneros. Está tremendamente sobrepasado, y la relación entre el número de guardias y prisioneros es ridícula. –¿Pudo conocer el lugar llamado sector vip, que muestra la otra cara de la moneda? –Sí, de hecho entrevisté a uno de los líderes de carteles de drogas recluidos ahí. Ingresé a esa parte, porque está el gimnasio, donde entrenaba el boxeador (Pantera Moray), también mostramos en el documental su preparación, su historia y la pelea. –Estando unos días con ellos… ¿se puede notar que estos grupos gobiernan la cárcel a la par de los funcionarios? –Totalmente, pero lo hacen con el beneplácito de las autoridades, las cuales son conscientes de que no hay condiciones para darle un mejor manejo a la cárcel. Ellos mismos me dijeron que la única solución posible es echarlo hasta el suelo y reconstruirlo, mudar a todos los reclusos. –¿Encontró alguna diferencia con otras cárceles de la región? –Definitivamente las condiciones en las que se encontraban los reclusos. Cada uno pareciera inventarse el lugar donde pasar, algunos hasta pareciera que vivían en cuevas dentro de la cárcel. Esto no vi en otro lugar. La diferencia con Brasil (la cárcel más cercana que también aparece en el programa) es que en Brasil las pandillas juegan a matar, y esa dinámica domina la cárcel. En Tacumbú, si bien es también peligroso, la dinámica más bien era una carrera de supervivencia, de nuevo, por las propias condiciones dentro de la cárcel. Por ejemplo, la droga circula libremente y hay altercados por ella por la desesperación de los reclusos por consumirla. –Usted pasó 12 años en una prisión de Inglaterra, pero después fue absuelto. En Tacumbú hay una población importante de presos sin condena. ¿Llegó a hablar de este tema con ellos? –Sí, totalmente. Muchos de ellos comentaron que están esperando sus juicios desde hace años. –¿Haber vivido esa situación le ayudó para la interacción con los internos? –Gané la confianza de ellos muy rápidamente, me recibieron bastante bien. Hablamos mucho sobre sus historias, sus crímenes, sus ambiciones a futuro. No les juzgué para nada y creo que por eso lograron abrirse conmigo. No obstante, una vez fui atacado y también mi camarógrafo, pero fue solo una vez, diría que fue una excepción a la regla, un recordatorio de cuan impredecibles pueden llegar a ser las prisiones. –Después de haber estado tanto tiempo en prisión y haber salido con vida… ¿qué le motivó a volver a meterse en eso que habrá sido como una pesadilla? –Tengo el conocimiento desde adentro. Los medios a veces pintan una imagen engañosa de las cárceles, prisioneros, condiciones en las cárceles, las historias de las personas. Cada individuo es una persona, con una historia previa. Yo mismo pasé 12 años por un crimen que no cometí. Lo que quiero mostrar el equilibrio entre seguridad, rehabilitación, humanidad. También las dificultades que atraviesa el staff. Pretendemos algún día instalar la pregunta en la sociedad de que si vemos a las cárceles como un lugar donde solo se castiga a las personas o donde pueden ser rehabilitadas. –¿En ese sentido usted cree que Tacumbú es un lugar para ser rehabilitado? –Bueno, la prisión misma permite que los reclusos vendan productos, como por ejemplo el que abrió su restaurante adentro, quien dijo que al salir hará lo mismo. Digamos que la misma cárcel fomenta una especie de economía interna, eso motiva a algunos a emprender. De la condena a la famaRaphael Rowe es un periodista de investigación que ganó notoriedad por su trabajo en BBC Panorama.Fue condenado en 1990 por asesinato y una serie de robos junto a Michael George Davis, y Randolph Egbert Johnson, con quienes –según la justicia británica– habría formado una banda conocida como M25. El 17 de Julio de 2000, un tribunal de apelación revocó la condena, considerándola “insegura”.Raphael quedó encantado con Paraguay y afirma que le gustaría volver. Pidió que el público que sigue sus programas le deje sus impresiones en Instagram y Twitter, donde aparece con el usuario @areporter. AgradecimientosA Julio Juan Del Puerto y Jorgelina Núñez, de Radio Monumental.

Fuente -> http://www.ultimahora.com