Directores presentan propuesta para evaluaciones en el sistema educativo en el marco del COVID-19 – Nacionales

0
79

El Sinadi menciona el contexto atípico en que se está desarrollando la educación actualmente desde el inicio de la pandemia del COVID-19. El cese de las clases presenciales conllevó a que 1.463.620 estudiantes matriculados (según MEC. DGPE. Base de datos preliminar RUE, año 2020) en instituciones educativas de gestión oficial, privada y privada subvencionada en los niveles y modalidades educativos pasen a la modalidad de educación a distancia, por lo que el estudiante debe aprender ahora en su hogar como escenario principal.

Lea más: MEC rechaza educación semipresencial en comunidades del Chaco

“Con esta estrategia basada en el enfoque de una evaluación valorativa, prima la evaluación procesual a través del ‘portafolio de evidencias del aprendizaje del estudiante’ como piedra angular en la determinación final del alcance del logro académico del estudiante en los contenidos que se han establecido como esenciales o imprescindibles para el aprendizaje”, señala Sinadi en su presentación.

Indica que la evaluación “debe ser entendida como un proceso educativo, no como un suceso”.

Dentro de su propuesta, Sinadis señala que existen tres elementos claves para que se dé el proceso educativo: la familia, el estudiante y el docente. En conjunción determinan el logro para la transformación que requiere el estudiante para sus aprendizajes, a través del apoyo de la familia y los métodos y estrategias del docente, incorporándose este año la TIC como herramienta de apoyo para el saber.

Lea más: Recién ayer entregaron las anunciadas notebooks

“Teniendo en cuenta el calendario escolar del año lectivo, los fascículos de evaluación por nivel y modalidad y las Resoluciones N° 1.525/14 para la Educación Inicial y la Educación Escolar Básica y N° 101/14 para el Nivel Medio, donde se establecen los criterios de promoción de los estudiantes, el delineamiento curricular del MEC con respecto a la selección de contenidos esenciales de aprendizaje y la situación socioeconómica de las familias, se propone:

1). Que en todos los niveles y modalidades se evalúe la primera etapa con una valoración cualitativa, por medio de rúbricas elaboradas en la institución educativa. Es posible también facilitar algunos modelos o propuestas diseñados en conjunto por las instancias inherentes al quehacer pedagógico en la administración central, con el propósito de que sirvan de ejemplos o modelos, sin caer en la incurrencia de que debe hacerse uso obligatorio de los mismos. Para tal fin se sugiere la entrega de un informe a los padres de familia a fin de dar cuenta del avance en el aprendizaje de los estudiantes.

2). En la segunda etapa de evaluación ya se podría utilizar la escala de calificación cuantitativa. En la misma se sugiere bajar el nivel de exigencia para los distintos niveles y modalidades educativos solo por este contexto actual, considerándose en la EEB el 60% y en el NM 70% para los bachilleratos científicos y técnicos, en forma general (plan común, plan específico y en el caso del tercer curso, plan optativo). En cuanto a las pasantías laborales, correspondientes al segundo curso de los bachilleratos técnicos, se sugiere que la institución educativa gerencie los acuerdos entre los estudiantes y las empresas que permitirán la pasantía, siguiendo los delineamientos pertinentes.

Lea más: Educación seguirá siendo a distancia, asegura Petta

3). Los proyectos educativos del tercer curso como evaluación de los aprendizajes, considerando las Circulares DGTCEEB y EM N° 07/20 y 10/20, se sugiere bajar el nivel de exigencia a 70% del total de indicadores para la calificación mínima 2 (dos) y para la defensa del mismo la utilización de una herramienta digital educativa, de común acuerdo entre la institución educativa y los estudiantes.

4). En cuanto a los puntajes obtenidos por los estudiantes en las actividades realizadas el docente debe registrarlos en una planilla de puntajes acumulativos. Paralelamente irá describiendo los contenidos logrados y aún no logrados, a fin de generar la retroalimentación correspondiente e informar a los padres sobre los avances o retrocesos durante el proceso. Ambos instrumentos de registro darán respaldo al rigor administrativo que se debe emplear para la obtención de la calificación final en la segunda etapa del año lectivo y el informe cualitativo que tendrá por objeto comunicar con mayor detalle los contenidos que requieren ser retroalimentados en el grado/curso inmediato superior.

5). Los estudiantes que no hayan alcanzado el nivel de logro mínimo en la evaluación final y no aprueben, tendrán la posibilidad de ir a una etapa de regularización (al final del año lectivo o a principios del siguiente año) para el caso del noveno grado y el tercer curso de la media. Los estudiantes de otros grados o cursos harán la nivelación de sus aprendizajes a principios del siguiente año lectivo, considerando el informe cualitativo.

Fuente -> http://www.abc.com.py