Denunciantes de pastor de una secta suman la docena y habrán más

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José Félix Villalba Casco, pastor de la secta Belén Pentecostal, denunciado por abusos sexuales cometidos en sede del templo. Aparecen más víctimas.

El degenerado pastor de una secta evangélica, José Félix Villalba Casco, sigue sumando víctimas de abuso sexual que se acercan a la fiscalía para ratificarse en los hechos denunciados y otras se ofrecen para testificar y dar apoyo a quienes se animaron a formalizarlos ante el Ministerio Público. Pese a la frialdad con que el tema es tratado en la Fiscalía, anuncian que no cederán hasta conseguir que se haga justicia, en la firme intención de que los padres cuiden de sus hijos, principalmente con las pre-adolescentes que acuden al templo, las preferidas por el depravado.

En la medida que transcurren los días van surgiendo otros nombres del primer entorno, que serían integrantes de una suerte de “consejo” que lo ayudan a escoger nuevas víctimas, dependiendo en gran medida de su vulnerabilidad. El primer paso se da con las confesoras, personas que escuchan las confesiones de las niñas pre-adolescentes a efectos de informarse de sus necesidades en la familia, situación que utilizan para las convocatorias al despacho del pastor José Félix Villalba.

L.P., firmante de la denuncia, dijo ayer que los sucesos de daban durante los cultos en la iglesia Belén Pentecostal del barrio San Isidro de Ciudad del Este y estando presentes los padres de las niñas. El violador serial, según la denuncia, llevaba a sus víctimas a su propio despacho, donde procedía a sus alocados desahogos sexuales, presuntamente a sabiendas de su propia esposa, principal responsable de las elecciones, ya que dentro de la conformación en la secta, es la encargada de escuchar las confesiones.

Ellas afirman que su intención es apenas evitar que el degenerado siga haciendo nuevas víctimas, ya que los daños sicológicos sufridos son irreparables y la lucha por la convivencia normal se torna extremadamente difícil. “Quienes pueden pagan sicólogos particulares para su contención, lo hacen”, dijo apenada. Desde radio La Clave, ayer contactaron por primera vez con la abogada Carolina Ramírez, titular de la oficina regional de la mujer, con quien acordaron un encuentro y ésta se comprometió a asistirlas jurídica y sicológicamente.

El pedófilo ni siquiera fue llamado para prestar declaración indagatoria, acotó, al tiempo de señalar que pese a su presunta renuncia al cargo, sigue predicando en el seno de la iglesia. El poder económico que surge a partir de los diezmos que reciben, hace que puedan llevar una vida de lujos y existe un fundado temor de que consiga “arreglar” su causa en la Fiscalía. “Estamos siendo amedrentadas, tenemos mucho miedo”, resaltó acongojada la interlocutora. Anunció que buscarán asistencia en la comisión de derechos humanos de la Cámara de Diputados y hasta a nivel internacional de ser necesario, pero permitirán que el depravado quede impune, remató.

Fuente -> http://www.laclave.com.py