Denuncia por triangulación y lavado de dinero en Luqueño continúa paralizada – Nacionales

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Casi dos años pasaron desde que se presentó la primera denuncia ante Fiscalía por el esquema de triangulación de jugadores que estaría siendo utilizado para lavar dinero. Hasta el momento, no hay siquiera un imputado en la causa, a pesar de los reiterados informes que revelan cómo se movían los millonarios fondos.

A principios de 2019, Richard Torres y José Leandro Villalba, socios del Sportivo Luqueño, presentaron ante la Fiscalía de Delitos Económicos una denuncia por los supuestos hechos de lavado de dinero y estafa.

La denuncia fue presentada contra toda la comisión directiva por Walter Gustavo Benítez, ubicado como presidente por Óscar y Ramón González Daher, este último, imputado por lavado de dinero y usura.

A casi dos años de la presentación de la denuncia penal, el Ministerio Público no ha imputado a una sola persona en el marco de la causa.

Un complicado esquema

Felipe Avenatti pisó Paraguay por primera y única vez en 2017. Llegó el 3 de julio al país y se fue al día siguiente, el martes 4 de julio, según documentos oficiales de la Dirección de Migraciones.

Avenatti es un futbolista uruguayo que actualmente juega en el Standard Lieja, uno de los tres grandes clubes del fútbol de Bélgica, país cuya selección lidera el ranking mundial de la FIFA.

No hay registro alguno de que el delantero uruguayo haya participado siquiera de una práctica con un equipo de Paraguay. Sin embargo, ese año el Bologna del fútbol italiano (actual club del paraguayo Federico Santander) anunciaba su llegada desde un equipo de nuestro país: el Sportivo Luqueño.

Días después, el equipo italiano anunció la contratación de César Falletti, otro futbolista uruguayo que supuestamente pertenecía a los registros del Sportivo Luqueño. Falletti llegó al Paraguay el 2 de julio de 2017 y salió del territorio nacional el 4 de julio. Por ambos jugadores se habrían desembolsado más de US$ 8 millones.

Un informe emitido por la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad) que está en poder de Fiscalía revela que Luqueño fue utilizado apenas como un pasamanos del dinero.

De acuerdo al informe, tanto Falletti como Avenatti firmaron un “contrato” con Luqueño el 3 de julio de 2017. Ese mismo día, el entonces presidente del club auriazul, Walter Gustavo Benítez, firmó un contrato de cesión de derechos con la empresa ONE MANAGMENT & MEDIA LLP, firma que declaraba domicilio en Londres, Reino Unido.

One Management es propiedad del empresario Francisco “Paco” Casal, nacido en el Brasil, pero que lleva décadas asentado en Uruguay.

Luqueño, a través de Benítez, entregó la totalidad de sus derechos económicos a la empresa de Casal.

El informe técnico señala que Luqueño recibió hasta abril de 2019 un total de seis pagos por los pases de los jugadores uruguayos. Eso sí, el dinero no se quedaba en el club: era enviado a una cuenta en una casa de bolsa que no es identificada en el informe pero que tenía como cliente a One Management, la empresa de Casal.

El Bologna transfirió a Luqueño por un valor total de 2.499.762 euros entre agosto de 2018 y abril de 2019. La institución auriazul transfirió a una casa de bolsa en Asunción un total de 1.473.389 dólares entre octubre de 2018 y abril del año pasado.

Los investigadores cuentan con un documento de intermediación firmado entre la casa de bolsa de Paraguay, la firma británica One Management y el brasileño Casal. Esto lleva a indicar que las transferencias realizadas por Luqueño a la casa de bolsa tendrían como beneficiario final a la firma del empresario.

También se realizaron transferencias a cuentas bancarias del extitular de la Dinac, Édgar Melgarejo, abogado de Casal y leal al clan González Daher

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Fuente -> http://www.abc.com.py