¿Cuánto sabes sobre geología?

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La geología es una ciencia única y magnífica. Pero, ¿qué la hace tan especial? Podrías preguntar con razón. Un buen geólogo tiene que saber un poco de todo: de física, química, geografía, matemáticas, biología, ingeniería y muchos, muchos campos más. Pero sin duda, todos opinan, que merece la pena.

Lo cierto es que la geología forma parte de nuestra vida cotidiana y ofrece una ventana a la historia de la Tierra. Si pensamos en algunas de las maravillas del mundo como las pirámides de Egipto, Stonehenge, el Gran Cañón, el Monte Everest o la Gran Barrera de Coral, todas estas bellezas no serían posibles sin todo tipo de rocas y formaciones minerales.

Pero la geología se extiende mucho más allá de estos monumentos. También tiene aplicaciones interesantes en nuestro día a día, desde las piedras preciosas en la joyería hasta los materiales que utilizamos para construir casas y la búsqueda de la energía que impulsa nuestro mundo.

Incluso las personas que no están especialmente interesadas en la geología también disfrutan aprendiendo sobre algunos de los hechos más interesantes y curiosos sobre nuestro planeta.

La geología es el estudio de la Tierra,de los materiales de que está hecha, la estructura de esos materiales y los procesos que actúan sobre ellos. Incluye el estudio de organismos que han habitado nuestro planeta. Y una parte importante de la geología es el estudio de cómo los materiales, estructuras, procesos y organismos de la Tierra han cambiado con el tiempo.

¿Qué hace un geólogo?

Los geólogos trabajan para comprender la historia de nuestro planeta. Cuanto mejor puedan comprender la historia de la Tierra, mejor podrán prever de qué forma los eventos y procesos del pasado podrían influir en el futuro.

Estudiando los procesos de la Tierra, por ejemplo, como deslizamientos de tierra, terremotos, inundaciones y erupciones volcánicas, los geólogos trabajan para comprender estos procesos lo suficientemente bien como para evitar la construcción de estructuras importantes donde puedan resultar dañadas. Al preparar mapas de áreas que se han inundado en el pasado, pueden vaticinar qué zonas tendrían la posibilidad de inundarse en el futuro. Estos mapas se pueden utilizar para guiar el desarrollo de las comunidades y determinar dónde se necesita protección contra inundaciones o seguros contra inundaciones.

Fuente -> https://www.muyinteresante.es