Contrabando entra en semirremolques por la Aduana del Puente de la Amistad

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El contrabando de mercadería ingresa al país en camiones que traen frutas y verduras en cantidad muy superior a la declarada, denuncian.

La pandemia del coronavirus causó un impacto económico letal a casi toda la población. Sin embargo, están aquellos que aprovechan la situación, y lejos de soportar las consecuencias, hacen su “agosto” en plena guerra contra el enemigo invisible: el Covid-19. Estos son los funcionarios estatales que representan a Aduanas, el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE) y empleados del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), encargados de los controles en la cabecera del Puente de la Amistad de Ciudad del Este.

Solamente, entre el jueves y viernes de esta semana, un total de 68 camiones repletos de frutas y verduras ingresaron al país. El “golpe” de los funcionarios consiste en declarar apenas poco más de la mitad de los cargamentos, además de permitir entre estos productos frutihortícolas el ingreso de contrabando de mercadería de todo tipo, revelaron fuentes.

Los hombres claves de este esquema serían los aduaneros Raúl Ibarrola (jefe de visturía), Raúl Meza (oficial guarda en Foz) y Roberto Cartes (jefe de resguardo), además del jefe del SENAVE Elvio Martínez y del MAG Abel Ramírez, a quienes se suma el despachante de apellido Piñanez, quien es considerado el “patrón”, según la fuente.

Mientras el país está sumido en la pobreza, algunos empleados estatales no desaprovechan su función para hacer su golpe y crecer económicamente. Solamente algunas instituciones están operando durante la cuarentena decretada por el presidente de la República Mario Abdo Benítez. La principal es la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y otros organismos ligados a los controles en la frontera, como el SENAVE y MAG. Los servidores públicos destinados a estas entidades, sin embargo, en lugar de mejorar su trabajo y recaudar para el Estado, como es de costumbre, priorizan sus bolsillos de manera asquerosa. Para “facturar”, estos funcionarios mantienen simplemente un viejo esquema en la institución, es decir, todo está legalizado en documentos.

ESQUEMA

El esquema funciona con los funcionarios que operan del otro lado del Puente junto con sus pares del Brasil, donde se emite el código de barra del cargamento para que finalmente el camión pueda cruzar la pasarela e ingresar a territorio nacional. Allí se inicia la “legalización” entre los aduaneros paraguayos y brasileños, ambos representantes integrantes del esquema. Según nuestra fuente, es ahí donde hacen figurar la carga con un número muy inferior a lo que realmente transporta el vehículo, es decir, la famosa subfacturación de las mercaderías.

En cuanto a los productos frutihortícolas, normalmente hacen figurar 10 o 15 mil kilos por los cuales se paga el impuesto, en lugar de 20 a 25 mil kilos. El encargado de esta maniobra es Raúl Meza, quien tendría la protección de su jefe Roberto Cartes (primo del expresidente), es decir, ambos estarían recibiendo dinero por el ilícito. En tanto que el que monopoliza este rubro (frutas y verduras) sería un viejo despachante de apellido Piñánez. Sin embargo, el golpe no solo consiste en modificar la declaración de la cantidad de importación, sino en transportar mercadería distinta a la declarada, lógicamente, en su totalidad de contrabando.

Raúl Meza, oficial guarda, representante de la Aduana en Foz y Roberto Cartes, jefe de resguardo de la Aduana del Puente de la Amistad.

VERIFICACIÓN

La verificación de los semirremolques sería apenas un simulacro, pues los funcionarios simplemente se limitan supuestamente a dar su visto bueno y cobrar su millonaria coima. El lugar de control de estos camiones se hace en un sitio impenetrable para periodistas y cualquier persona, es el lugar denominado “playa C”, en el fondo de la Aduana.

Los verdaderos responsables de este esquema serían altos funcionarios de las tres instituciones, DNA, MAG y SENAVE. El que maneja este rubro en Aduana, según nuestra fuente, es el jefe de visturía Raúl Ibarrola, quien estaría aprovechando la ausencia del administrador Nelson Fleitas que no acude más su oficina, por problema de salud. Otro hombre clave en el esquema supuestamente es el jefe del SENAVE, Elvio Martínez, quien, sin trámite alguno, aprueba el ingreso al país de frutas y verduras. Esta asociación ilícita para permitir el ingreso ilegal de productos no solo integran los dos altos funcionarios, sino también el encargado de la oficina del MAG, Abel Ramírez.

Pero el que hace y deshace en cuanto a productos frutihortícolas es el despachante de apellido Piñánez, quien es considerado el “patrón” del esquema, al pagar a los funcionarios para desangrar al fisco y llevarse el dinero irregularmente a sus bolsillos.

Fuente -> http://www.laclave.com.py