Con el AMI te mirará todo el mundo

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José Manuel González Torres

El Citroën AMI no es un coche. La firma le llama ‘objeto de movilidad’ pero es más fácil catalogarlo como cuatriciclo eléctrico. De ese modo, el usuario no caerá en la tentación de compararlo con cualquier otro modelo de la marca francesa, algo que no sería justo ni interesante para entender el concepto de este vehículo. El AMI se presentó como concept car hace casi un par de años. Se llamaba AMI One y venía a mostrar, ante los periodistas especializados y el resto del mundo, cómo Citroën entendía la movilidad urbana del futuro. Justo antes de la llegada de la pandemia, se realizó la presentación oficial del modelo de producción, que pasaría a llamarse Citroën AMI. Un pequeño cubículo de poco más que 7 CV de potencia, 45 km/h de velocidad máxima y un radio de giro de 7,2 metros. Su pequeño motor eléctrico y las baterías bajo el piso, que se cargan en 3 horas en un enchufe doméstico, lo convertirán en el aliado de ciudades europeas pero sobre todo de los más jóvenes. ¿Por qué? Porque se puede conducir con licencia AM. Es decir, a partir de los 15 años.

Mucho antes del lanzamiento mundial, realizado en un París confiado y poco temeroso del covid-19, pudimos montarnos en el AMI One, precursor del objeto final. Citroën citó a algunos medios en el circuito francés de Paul Ricard para probar lo que todavía era un prototipo. También estaba allí el 1919 Concept, un prototipo más futurista que crearon para rendir homenaje a su historia pero también su porvenir. De todas formas, al subir al AMI One ya nos dimos cuenta de nuestros prejuicios: lo estábamos comparando con utilitarios como los Smart EQ o los Seat Mii Electric. Nada más lejos de la realidad. La firma del chevron se caracteriza por abrir nuevos horizontes y con el AMI de producción acabarán haciendo lo mismo.

Tras meses esperando su llegada, al fin pudimos subirnos a él en pleno centro de Madrid. Nosotros, temerosos de las multas y los protocolos que se han convertido en nuestro pan de cada día, fuimos con algo de tiento al principio. ¿Cómo será la ruta? ¿Por dónde nos llevará? ¿Nos encontraremos mucho follón? No debíamos preocuparnos por nada.

Fuente -> https://www.muyinteresante.es