Comuna sufrió baja recaudación por pandemia en 2020, sobrellevada con cuestionamientos

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Durante la pandemia y trabajos de asistencia social, del gabinete de Prieto surgieron varios candidatos a concejalía.

Este año 2020 la Municipalidad de Ciudad del Este enfrentó un desafío titánico, al verse seriamente afectada su recaudación -en un 70%- como consecuencia de la cuarentena total por Covid-19, el cierre del Puente de la Amistad y la severa crisis económica que trajo, sobre todo para las ciudades fronterizas. Algunos proyectos, como la construcción de una planta asfáltica, fueron postergados, para la edificación de un pabellón de contingencia en el Hospital Regional de CDE, para sobrellevar la pandemia.

Asimismo, se destinó mucho del dinero para la provisión de víveres. Posteriormente, aparecieron los cuestionamientos de la Contraloría General de la República en el proceso licitatorio para compra de alimentos y tapabocas por parte de la comuna, como desembolsos no establecidos e incumplimientos de contrato. También en este lapso surgieron los candidatos a concejales, funcionarios municipales, y aliados del intendente Miguel Prieto, utilizando la estructura para posicionar sus figuras.

Ciudad del Este, como otras ciudades fronterizas del país, fue muy afectada económicamente por la pandemia, ya que el cierre de frontera repercutió directamente la actividad comercial. La institución incluso debió cerrar por dos semanas, dado que hubo contagio masivo entre funcionarios. Posteriormente, al retomarse las actividades, la recaudación disminuyó en un 70% como consecuencia de la crisis.

El proyecto de instalación de una planta asfáltica, que estaba prevista para el 2020, debió ser aplazado. El intendente Miguel Prieto, dispuso que se priorizaría la construcción de un pabellón de contingencia para recibir a los enfermos, en el Hospital Regional de CDE. Igualmente, los recursos también se destinaron para compra de kits de alimentos para asistir a las personas afectadas en sus ingresos por la cuarentena total. Al mismo tiempo, este año, la Justicia determinó que Itá Paraná, que explotó por más de 30 años la terminal de ómnibus de CDE, no tiene derechos sobre dicho patrimonio municipal. La recaudación de la parada de buses también se destinó totalmente para gastos de salud, como: construcciones, compra de equipos e insumos.

PRESIÓN   

En setiembre se inició la presión más importante ejercida para la reapertura del Puente de la Amistad, encabezada por el mismo intendente, seguido de la ciudadanía. La molestia generalizada se desató porque empresarios potentados, específicamente de la capital, no tenían inconvenientes para trabajar y cruzar el puente, al igual que vehículos particulares que pagaban coimas a la Marina para seguir con sus actividades normalmente. La vuelta a la actividad comercial era urgente, tanto para los empresarios locales, como para la Municipalidad, que necesitaba retomar su nivel de recaudación. En la primera quincena de octubre se logró la reapertura, tras varias reuniones con autoridades nacionales, mucha presión y molestia de los locales. Pese a que los ingresos de la Comuna aumentaron levemente, aún no alcanza se llega a los números considerados “normales”, hasta antes de la pandemia. Aun sí, no hubo retrasos en pagos de salarios, pero sí un cuestionado descuento del salario del 20% al personal contratado los 4 últimos meses del año.

En los últimos meses, también la Municipalidad recuperó la administración del Shopping Box, ubicado en el predio de las 9 hectáreas, cuya recaudación, según Prieto, será destinada a labores sociales.

CUESTIONAMIENTOS   

La Contraloría General de la República hizo una serie de observaciones y conclusiones tras analizar varios procesos de llamados a licitación de la Municipalidad de Ciudad del Este, a cargo de Miguel Prieto. El ente contralor constató el incumplimiento del contrato y desembolsos no previstos en el pliego de bases y condiciones, en las compras de insumos alimenticios para personas afectadas por la pandemia, y tapabocas. También se constató irregularidades en transferencias de dinero a comisiones vecinales y al sector privado.

En el informe final de la Fiscalización Especial Inmediata (FEI), hecha por la Contraloría a los llamados a licitación,  se observan desprolijidades, como el desembolso parcial hecho por la Municipalidad a la empresa Tía Chela SRL, de más de G. 1.769 millones, para adquisición de alimentos para personas de escasos recursos afectadas por la pandemia. Dicho desembolso no estaba estipulado en el contrato, ni en el pliego de bases y condiciones.

Fuente -> http://www.laclave.com.py