Cáncer de próstata con la opción de cirugía robótica – Nacionales

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Lamentablemente no tenemos en nuestro país un robot que pueda dar una mayor esperanza a pacientes con enfermedades que afectan a diversas áreas como la urología. Sin embargo, noviembre azul invita a los hombres a pensar en la detección del cáncer de próstata de manera precoz, enfermedad que cuenta con opciones de cirugía robótica en el Uruguay como parte del tratamiento.

08 de noviembre de 2020 – 16:53

“Muchos pacientes se beneficiarían con la cirugía robótica en nuestro país en áreas de urología, ginecología, cirugía general, ginecoobstetricia, sería de gran utilidad una unidad robótica en Asunción”, remarca el médico compatriota el urólogo Fernando Abarzúa, PhD especializado en Japón y Estados Unidos. “Hay que dejar bien claro que lo primero es definir si el varón tiene antecedentes familiares de cáncer de próstata, porque esa va a ser la pregunta clave, a partir de ahí se va a abrir todo un espectro y un nuevo capítulo de cosas que el médico urólogo debe plantearse. Hasta hace un tiempo atrás, hasta el año 2012 aproximadamente era común la indicación del inicio del control de la próstata a partir de los 40 años. Luego de un estudio poblacional que se hizo en Estados Unidos, con un estudio científico muy amplio que evaluó el cáncer de próstata, de ovario, de colon, de pulmón se recopiló una cantidad de datos importantes. Estos coincidieron con estudios de un proyecto multinacional en Europa que incluyó a 30.000 pacientes. Los resultados que surgieron dictaron las nuevas pautas para la sociedad de urología americana y europea: el varón con antecedentes familiares de cáncer debería iniciar sus controles a los 40 años, mientras que aquel que no tenga ningún tipo de antecedentes puede hacerlo a los 50 a 55 años de edad”, recomendó.

Mencionó que le tocó operar a un hombre de 43 años donde la cirugía fue radical, y han pasado seis años desde la cirugía y el paciente lleva una buena calidad de vida.

El especialista ahondó la explicación al decir que el cáncer de próstata es muy común entre los varones y es de un crecimiento lento. “El varón tiene próstata, existen eventos puntuales a través de la vida en que esas células prostáticas que están bajo el estímulo de la testosterona, que no solamente son para la parte sexual y la libido, sino que la testosterona es importante para el varón porque cumple un rol extremadamente importante en las funciones intelectuales superiores cerebrales. A través de los años este combustible de las funciones intelectuales que se está suministrando al cuerpo, sigue alimentando a esas células prostáticas”, refirió.

El cáncer es más común en aquellos que tienen antecedentes familiares, sabemos que hay problemas en ciertos cromosomas. “Por ejemplo, el cromosoma 11 se ha visto implicado en muchísimos estudios de anomalías cromosómicas, se sabe que factores ambientales, la dieta, el sobrepeso, las comidas ricas en grasas van a contribuir a que el cáncer de próstata se manifieste”.

Probabilidad que aumenta con la edad

“Si mueren 100 varones de 90 años y le hiciéramos una autopsia, probablemente tendrían un 90% el cáncer metido en la glándula prostática. La glándula prostática tiene dos partes importantes, una parte central que va a crecer, y es lo que va a producir que se levante a la noche a orinar con mayor frecuencia, la disminución de la fuerza y el calibre del chorro. Pero esos síntomas son atribuidos a la porción central benigna de la glándula prostática. El cáncer se genera dentro de la glándula prostática en la porción más periférica y la implicancia clínica es que a lo mejor ese varón jamás presente síntomas locales”, alertó el galeno.

Y continuó: “La glándula prostática se encuentra inmediatamente por delante del recto, accesible a la inspección digital, por eso es tan importante una palpación en el varón porque manos entrenadas pueden detectar lesiones tan pequeñas como un grano de arroz. La palpación no es anual. Hacemos mediciones del PSA o estudios de antígenos prostáticos específicos –una prueba sanguínea–, que hablan de la salud de la glándula prostática en forma anual. Si yo tengo un PSA 1,5 cuando comienzo la evaluación inicial, y al año siguiente se tiene nuevamente un PSA de 1,7, probablemente las cifras no ameriten una palpación porque las variaciones no han sido significativas”.

La resonancia

Afortunadamente el uso de tecnologías como la resonancia multiparamétrica es el estudio de elección para la evaluación de la glándula prostática. El urólogo brindó un panorama científico: “Combinamos los valores del PSA, la edad del paciente, las variaciones de un año a otro, el antecedente familiar; no a todo el mundo le indicamos una resonancia multiparamétrica. Usando los datos de las guías urológicas se ven los valores y las sugerencias de la resonancia en un tipo de pacientes. Dentro de unos años ya va a ser un estándar, el abc al igual que otras técnicas como las biopsias que hoy se hacen de una forma. Pero la evidencia que sugieren las guía médicas es que tenemos que hacer con términos de diagnóstico la biopsia por fusión de otra forma, ya no es más transrectal, para garantizar que un paciente esté afectado o no de cáncer de próstata”.

Tratamiento con cirugía robótica

Explicado lo más simple posible, la cirugía del cáncer de próstata puede ser localizado o avanzado localmente sin metástasis. “No es lo mismo un varón muy joven que uno de 75 años. Este último paciente puede someterse a radioterapia o cirugía de bajo riesgo porque los resultados oncológicos son iguales. A un varón de 55 años a 60 años le diré que la literatura cuenta que es mejor si te sacas esa glándula prostática, y ahí viene la cirugía robótica. Mucho se ha cuestionado en el mundo y hay muchísimos trabajos detractores de la cirugía robótica, argumentando que no hay grandes diferencias con esta cirugía. Pero yo veo la diferencia abismal con este tipo de cirugía, porque he pasado por la cirugía abierta y laparoscópica de próstata que hago en Asunción, y hago la cirugía robótica en el Uruguay. Puedo garantizar al paciente que va a tener continencia, si puedo preservar los nervios le garantizo que va a tener buenas erecciones en un tiempo determinado, cosa que en la cirugía abierta y laparoscópica nunca encontré, está en la literatura. Este es el escenario del cáncer localizado”, definió.

Y finalmente expuso que “en un cáncer ya más extenso en la zona de la glándula prostática o los ganglios, también hay una tendencia mundial de tratar de hacer cirugías radicales cito reductivas. Eso es que en vez de tener 1000 células cancerígenas que voy a tratar con rayos o con hormonas, al sacar la glándula reduzco la carga tumoral, esa es la finalidad de la cirugía robótica en términos oncológicos. Se habla con el paciente y se le cuenta el tratamiento va a ser multimodal: con cirugía, más radioterapia, más hormonoterapia”.

Fuente -> http://www.abc.com.py