altruismo al servicio de la investigación

0
53

Hasta ahora este esquema ha funcionado, pero no encaja con la hiperespecialización de la investigación actual, que, desde que existe la secuenciación genómica, apunta a tratar cualquier afección como si fuera una enfermedad rara. “Por poner un ejemplo, si de los linfomas antes tenías equis subtipos, ahora dentro de un subtipo tienes múltiples descripciones en función de los biomarcadores, y esto complica mucho la investigación, porque si necesitas marcar todas estas etiquetas, estás disminuyendo el número de pacientes a los que podría llegar”, explica Bolaños.

Aquí viene el primer problema. “Los ensayos clínicos han progresado poco y no han tenido en cuenta la evolución en los tratamientos de las patologías que abordan”, subraya Roberto Saldaña, de la Academia Europea de Pacientes (EUPATI), proyecto formativo destinado a aumentar la capacidad de los enfermos para contribuir al desarrollo de fármacos.

 

Trabas burocráticas

Pero hay otros. Por ejemplo, la cada vez mayor burocratización de los estudios y el hecho de que no todos los centros participen en ensayos. “Es poco común que a un paciente que está siendo tratado en un hospital donde no hay ensayos se le ofrezca uno, porque supone moverlo de hospital, ciudad, provincia e incluso comunidad autónoma”, apunta Bolaños. En ese caso, no hay nada que hacer, salvo que el paciente lo pida activamente o su médico esté muy concienciado con la investigación. Cuestiones como estas, comenta Saldaña, provocan que en ocasiones los ensayos no resulten atractivos para los pacientes.

¿Cómo participar en un ensayo?

Según la Academia Europea de Pacientes, lo primero que debe hacer cualquier persona interesada en tomar parte en uno es consultar el Registro Español de Estudios Clínicos (REec). Una vez localizado el que más nos interesa, lo ideal sería contactar con el hospital u hospitales y las asociaciones de pacientes para resolver posibles dudas.

 

Por: Carlos B. Rodríguez

Fuente -> https://www.muyinteresante.es