Altercado entre intendente y operarios de obras en templo de Yaguarón – Nacionales

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YAGUARÓN. Un altercado entre el intendente local Luis Rodríguez (PLRA) y los trabajadores de la empresa Barrail Hermanos, quienes estaban realizando trabajo preliminar en la sacristía del templo San Buenaventura, terminó en denuncia policial. El intendente denunció agresión física, mientras que el responsable de obra involucra al ejecutivo municipal por supuestas amenazas.

Esta situación se originó porque el intendente fue hasta el templo para entregar la nota dirigida al representante legal de la empresa Barrail Hermanos, Guillermo Barrail, en la que señala que deben abandonar la obra, porque no tienen aprobado por la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), el protocolo de intervención para realizar la refacción y puesta en valor de la sacristía de la iglesia de Yaguarón.

El jefe de obra por parte del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Jorge Landó, denunció ante la comisaría local, “Amenaza de Persona” que ocurrió en el templo San Buenaventura. El mismo relató que el intendente en compañía de cuatro guardias de seguridad quien le entrega una nota con membrete de la Municipalidad, dirigida al representante legal de la empresa Guillermo Barrail y en el que manifiesta que deben abandonar de inmediato el lugar.

En su denuncia, Landó agregó que cuando intentó hablar con el ejecutivo municipal, éste no le permitió y se dirigió hacia la zona donde los trabajadores de la empresa estaban realizando el trabajo de inventario de las piezas de madera policromada del cielo razo de la sacristía.

Refirió que ellos tienen autorización de la SNC para realizar dicho trabajo, según resolución 552 firmada por el ministro Rubén Capdevila y otra nota firmada por el Director de Obra del MOPC, Arq. José Kronawetter.

Agregó en su denuncia que uno de los trabajadores, Aldo de Araujo, le pidió tiempo al intendente para guardar las cosas, pero el se negó rotundamente y comenzó a agarrar el pedestal con flash.

Landó reconoce que con intenciones de evitar que se dañara el elemento de trabajo,que tiene un alto valor económico, empiezan a forcejear, momento en que fue reducido por los guardias.

El intendente local también realizó una denuncia, alegando que durante el forcejeo fue lanzado al piso donde sufrió laceraciones en el brazo izquierdo. El intendente, para verificar qué es lo que estaban haciendo los trabajadores de la empresa, que no tenían el protocolo de intervención aprobado para iniciar el trabajo físico en el templo, decidió él mismo cortar el candado e ingresó hasta el interior de la sacristía.

Posteriormente, ambas partes llegaron a un acuerdo en retirarse del templo y se lacraron los candados de la sección de sacristía y del depósito del templo. Quedó en el lugar un guardia de seguridad.

Antecedentes

Para la refacción de la sacristía y sanitación del templo San Buenaventura, en octubre del 2019 se había adjudicado la obra en G.6.446.142.155, de los cuales a la firma del contrato la empresa ya recibió G.1.214.359.421.

La adjudicación se realizó sin que la empresa cuente con el protocolo de intervención. Trató de ponerse acorde a las exigencias. Sin embargo, en dos ocasiones la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) anuló el protocolo de intervención que presentó la empresa, que tenía como principal requisito conformar un equipo de trabajo con profesionales que tengan basto conocimiento en manejo de estructura patrimonial.

Ante dicha situación y para tratar de acelerar los trabajos de refacción de la obra -que hace un año no puede iniciar- la Municipalidad local contrató a dos profesionales para realizar el diseño del protocolo de intervención y para ello necesitan la autorización del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

Sin embargo, hace un mes que el Obispo de la Diócesis de Carapeguá, Mons. Celestino Ocampo y el intendente Rodríguez remitieron la nota solicitando la autorización al MOPC y hasta el momento no recibieron respuesta alguna.

Fuente -> http://www.abc.com.py