Agentes de la comisaría 7ª son los más corruptos de Ciudad del Este

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Fachada de la comisaría 7 de CDE.

Una lluvia de denuncias por procedimientos extorsivos, abusivos que rayan lo absurdo que involucran a agentes de la comisaría 7ª, del barrio San José de Ciudad del Este, a cargo del comisario Teodoro Benítez, se dieron ayer durante el programa “En Clave de Sol”, a través de la 107.1 FM, radio La Clave. Durante una entrevista exclusiva con el director de Policía del Alto Paraná, Crio Gral. Insp. Carlos Ismael Cáceres, varias personas se pusieron en comunicación con el programa y realizaron denuncias puntuales contra los efectivos de la referida sede policial.

Entre los hechos más atribuidos a los uniformados figuran casos de extorsión, privación ilegítima de libertad, coacción grave y tortura. La mayoría de los denunciantes refirieron que fueron despojados de grandes cantidades de dinero. Todos los afectados concordaron en mencionar que los agentes de la comisaría 7ª son los más corruptos de la ciudad e incluso anunciaron la creación de una Coordinadora de Víctimas.

Tras escuchar atentamente todas las denuncias, el director de Policía del Alto Paraná refirió que iba a interiorizarse de las denuncias e  invitó a las víctimas a acudir a su despacho para brindarle todos los detalles de las denuncias. Al mismo tiempo dijo que no permitirá hechos de corrupción y no apañará a ningún policía deshonesto.  En ese sentido, cabe recordar que el sábado, Sergio Martín Villalba y Jessica Diana Leiva de Villalba, estaban con sus dos hijos menores, circulando a bordo de su automóvil Toyota IST, color plata, con matrícula HBE 825, sobre la avenida Fulgencio Yegros del barrio San José.

En un momento dado fueron interceptados por agentes de la comisaría 7ª, quienes los maltrataron en todo momento, actuaron con extremada prepotencia y encima los humillaron, desnudando a ambos, supuestamente en busca de “algo oculto”. Fueron llevados a la sede policial donde fueron amenazados y privados de libertad por más de dos horas, para luego liberarlos. Lo llamativo del caso es que los uniformados ni siquiera hicieron un acta de procedimiento, demostrando que el verdadero objetivo de los intervinientes era dinero.

Las victimas vivieron momentos de terror e incluso temían que los agentes le planten droga o cualquier otro elemento comprometedor. Según los denunciantes, un suboficial identificado como Alci Ávalos, fue el que más los maltrató y los amenazó.

Fuente -> http://www.laclave.com.py