A diez años de la hazaña del rescate de los 33 mineros en Chile – Mundo

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SANTIAGO (AFP). El rescate hace una década de los 33 mineros de Atacama, en el norte de Chile, se desarrolló “en medio de gran tensión y con la adrenalina a full”, recuerda Manuel González, el primer rescatista que entró y el último que salió de la mina.

11 de octubre de 2020 – 01:00

Nunca antes se había realizado una hazaña de este tipo: sacar a 33 mineros atrapados durante 69 días a más de 600 metros de profundidad en la vieja mina San José, en pleno desierto de Atacama.

Manuel González, experimentado rescatista voluntario y que trabaja en la mina de cobre El Teniente, fue elegido para ser el primero en bajar al yacimiento el día del rescate: el 13 de octubre de 2010, cuando los ojos del mundo se volcaron hacia el pequeño orificio de 66 cm de ancho por donde saldrían uno a uno los 33.

Con 46 años, Manuel acometió una operación de rescate que -dice- le cambió la vida.

“Viví el parto de mis dos hijos y esa fue una de las sensaciones especiales que sentí cuando llegué ahí abajo, una sensación de alegría y de ansiedad. Soy bien sentimental y tuve que ponerme firme para no quebrarme”, relata González desde su casa en la ciudad de Rancagua, a unos 80 km al sur de Santiago.

En ese primer descenso en la llamada “cápsula Fénix”, de cuatro metros de alto y unos 450 kilos de peso, tardó 17 minutos en bajar los 622 metros que separaban a los mineros de la superficie.

“La mayoría lloró y se emocionó mucho, había vítores de agradecimiento, mucha gente religiosa que se arrodilló; entonces fue muy emocionante para mí”, recuerda González.

Pero un nuevo derrumbe poco después de iniciar el rescate le agregó dramatismo a una operación seguida en vivo por más de 1.000 millones de espectadores en el mundo.

Una roca de una tonelada se desprendió cerca de la zona donde los mineros se subían a la cápsula y “tuvimos que ir y cerrar ese sector y que pasaran por otro lado cuando les tocaba salir”, explica González.

Junto a él, otros cinco rescatistas bajaron a la mina para examinar el estado físico y mental de los mineros, y explicarles cómo se realizaría el operativo.

Horas antes de que comenzara el rescate, una enorme bandera fue colocada como telón para tapar el lugar por donde emergerían los mineros, pensando que querrán resguardar su privacidad. Pero, el presidente Sebastián Piñera determinó quitarla para que fueran vistos por el mundo.

Luis Urzúa, el jefe de turno de los mineros, fue el último en subir. Tardó ocho minutos.

Manuel González y sus cinco compañeros rescatistas aguardaron unas horas más al interior de la mina, antes de dejarla tal y como la encontraron, completando una exitosa e impecable operación de rescate.

Fuente -> http://www.abc.com.py